Secuestros, violencia y corrupción

Haití: La Iglesia exige la inmediata renuncia del presidente Moise

Al pedir su dimisión, la Conferencia Haitiana de Religiosos advierte que el país está controlado por grupos armados que “aterrorizan a la población y desafían la fuerza policial”. La Iglesia, afirma, sufre en carne propia la “dictadura del secuestro”.
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El presidente de la Conferencia Haitiana de Religiosos (CHR), Gilbert Peltrop, exigió la renuncia del presidente Jovenel Moise, dada la “catástrofe de gestión” que lleva adelante desde julio 2018 y en particular desde que dio continuidad por decreto a su mandato en febrero pasado.

“Cualquier persona en sus cabales lo haría”, pidió el religioso en declaraciones a Vida Nueva Digital, y fundamentó la petición en “la falta de control del territorio nacional”, sobre todo “cuando el país está siendo controlado por los grupos armados que aterrorizan a diario a la población y desafían la fuerza policial”.

En efecto, el período del presidente llegaba hasta el 7 de febrero; sin embargo, sigue en el poder y ha convocado a elecciones para este año incluida una reforma de la Constitución.

Peltrop duda de sus intenciones: “Le falta sentido de honor y de respetabilidad” y “no renunciará porque piensa que tiene el respaldo de Estados Unidos”.

Por su parte, Jean Denis Saint Félix, consejero de la CHR y superior de los jesuitas en Haití, asegura que “la gobernabilidad pasa por una condición básica: la lucha contra la corrupción y la impunidad”.

El sacerdote es partidario de la revisión de algunos artículos de la Constitución, pero afirma que “esto tiene que hacerse según las disposiciones legales y dentro de un marco de una amplia consulta de los distintos sectores de la vida nacional”.

En la actual coyuntura, opina, “las condiciones no están reunidas para esta reforma constitucional”, porque primero se debe atender con urgencia “el grave problema de inseguridad generalizada”

Jovenel Moïse gobierna por decreto a una Haití asediada por la pobreza, la corrupción y el terror de bandas criminales que han impuesto su “dictadura del secuestro”. Mientras el mandatario se aferra al poder a costa del sufrimiento de la población, la Iglesia ha vivido en carne propia la violencia desbordada al punto que el domingo de la Divina Misericordia, siete religiosos y tres laicos fueron secuestrados.

Tras jornadas de oración y protestas encabezadas por la Conferencia Haitiana de Obispos, lograron su liberación. “No podemos dejar que unos bandidos nos asesinen, violen y secuestren”, han expresado los prelados, quienes desde febrero de este año pidieron la renuncia del presidente por tener al país “al borde de la explosión”.

Fuente: VN