En un gesto a los reformistas

Histórico: Una mujer, secretaria general del episcopado alemán

La Conferencia Episcopal Alemana eligió a la teóloga Beate Gilles para ocupar el cargo, en momentos en que organizaciones laicas reclaman reformas, entre ellas una mayor participación de las mujeres es las decisiones. Los abusos, eje de la plenaria.
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La Conferencia Episcopal Alemana hizo este martes un gesto a los reformistas, con la elección de una mujer como secretaria general, en medio de la crisis precipitada por los escándalos de abusos sexuales que ha llevado a una continua deserción de fieles en muchos lugares del país.

La teóloga Beate Gilles es la primera mujer en llegar a la secretaría general del máximo organismo de la Iglesia católica alemana, justo en momentos en que las organizaciones laicas le piden reformas, entre ellas una mayor participación de las mujeres en altos cargos.

El presidente de la Conferencia Episcopal, Georg Bätzig, dijo que la elección de Gilles era una señal de que los obispos católicos están dispuestos a cumplir su anuncio de llevar a mujeres a posiciones importantes.

Gilles agradeció a los obispos su elección y dijo que se trataba para ella de una gran oportunidad para trabajar en el futuro de la Iglesia.
"Es un momento lleno de retos y también muy emocionante para la Iglesia en Alemania. Con el proceso de reformas y el camino sinodal ha empezado algo nuevo", dijo.

El llamado camino sinodal es una serie de encuentros y discusiones con laicos destinado a estudiar posibles reformas en la iglesia alemana, lanzado tras los escándalos causados por los casos de abusos sexuales.

Entre los movimientos laicos en Alemania hay peticiones de reformas que van más allá, como el sacerdocio femenino o la abolición del celibato obligatorio, pero la jerarquía busca actualmente un camino intermedio que satisfaga en parte a los reformistas y que no genere una crisis con Roma.

La crítica al celibato es uno de los temas más controvertidos desde que estallaron los primeros escándalos de abusos sexuales en instituciones eclesiásticas.

Los laicos también critican la falta de transparencia al menos en parte de la jerarquía frente al tema de los abusos sexuales. En ese aspecto, el caso más controvertido ha sido el de la archidiócesis de Colonia, donde el arzobispo Rainer Maria Woelki se negó a publicar un informe sobre el tema del abuso sexual que él mismo había encargado.

La asamblea de la Conferencia Episcopal, de tres días de duración, se realiza de forma digital por imperativos de la pandemia; en la agenda está el tema de los abusos, que ha llevado a un fuerte aumento de las personas que abandonan la Iglesia, aunque sin mención concreta al caso de Colonia ni las protestas de laicos católicos contra Woelki.

El presidente de la Conferencia Episcopal admitió a comienzos de este mes que lo ocurrido en Colonia ha llevado a que muchos duden de la voluntad de transparencia de la Iglesia en lo relativo a los abusos sexuales.

El nuncio apostólico en Alemania, Nikola Eterovic, envió un mensaje a la asamblea en la que pidió "asumir los tiempos de crisis como tiempos de gracias" para acercarse más a la verdad.

Eterovic cerró su mensaje con una cita de la epístola de San Pablo a los Efesios en la que este les pide a sus destinatarios que destierren la ira de los corazones y se perdonen los unos a los otros.

Fuente: EFE