nueva orleans

Incineran el altar donde un cura grabó pornografía con mujeres

El arzobispo mandó a quemar el altar donde el párroco Travis Clark grabó videos sexuales con dos mujeres, al considerarlo un acto demoníaco. El presbítero fue suspendido del ministerio y tendrá sanciones canónicas. Había sido detenido por la Policía.
Comparte

El arzobispo de Nueva Orleans (Estados Unidos), monseñor Gregory Aymond, consagró el sábado un nuevo altar en la parroquia de Luisiana donde, según los informes, un sacerdote grabó un video pornográfico sobre el altar parroquial a fines de septiembre.

Además, han salido a la luz más detalles sobre el sacerdote Travis Clark, de 37 años, que se espera que enfrente cargos penales y canónicos después del episodio.

La denuncia llegó luego de que un hombre que pasaba por el lugar notara luces encendidas dentro de la parroquia y se sorprendiera al ver cómo en el altar había dos mujeres con tacos altos y corsés, quien según la denuncia tenían sexo con el cura. El sacerdote estaba semidesnudo. La insólita escena se completaba con unas luces especiales y un celular montado en un trípode para grabar.

El testigo presenció la escena, filmó algunos segundos y con la prueba registrada llamó al 911, según informaron fuentes de la policía de Pearl River. 

El cura y las mujeres quedaron detenidas por "obscenidad", ya que la policía considera que "los actos obscenos ocurrieron en el altar de la iglesia, que es visible desde la calle".

Por parte de la Iglesia, el sacerdote fue destituido del ministerio el 1 de octubre.

“La profanación de esta iglesia y altar es demoníaca”, dijo monseñor Aymond el 10 de octubre, durante una misa en la que también volvió a consagrar la parroquia.

“Déjenme ser claro, no hay excusa para lo que ocurrió aquí. Es un pecado y es totalmente inaceptable. Travis ha sido infiel a su vocación; ha violado su compromiso con el celibato; y también, estaba usando lo que era sagrado para hacer cosas demoníacas”, dijo monseñor Aymond, según el medio Clarion Herald.

El arzobispo agregó que Clark “no podrá servir en el ministerio sacerdotal y no podrá servir como sacerdote en el futuro”. También instó a la parroquia a “continuar enfocándose en el Señor Jesús y en su misión y ministerio”.

El altar sobre el que Clark y dos mujeres participaron de un acto sexual fue reducido a cenizas por orden de monseñor Aymond. Esto se produjo tan pronto como se enteró de los detalles de la actividad de Clark, dijo un portavoz a ACI.

Una de las mujeres con las que Clark hizo la película pornográfica se refiere a sí misma como una “Satanatrix” y la “propietaria de la Iglesia de Satanatrix”, quien publicó en las redes sociales el 29 de septiembre que viajaría con otra mujer para “profanar una casa de Dios”.

El abogado de la mujer dijo en un comunicado esta semana que es “espantoso” que sus clientes estén “siendo vilipendiadas” y enfrenten cargos por una conducta que no era ilegal, ya que la iglesia en la que tuvo lugar el rodaje estaba en una propiedad privada. Sin embargo, la Policía dijo que el altar de la iglesia era visible desde la calle, aparentemente a través de las puertas de vidrio de la entrada.

Monseñor Aymond celebró la misa en la parroquia el 3 de octubre, después de que Clark fue arrestado. El arzobispo celebró la misa en el altar profanado, dijo un portavoz arquidiocesano a CNA, “porque no sabíamos lo que había sucedido en la iglesia”.

“Tan pronto como el arzobispo se enteró de los detalles, se hicieron arreglos para que se retirara el altar y se consagrara uno nuevo y se volviera a consagrar la iglesia”, agregó el portavoz.

La arquidiócesis dijo que “no hubo profanación del Santísimo Sacramento” durante el episodio sexual y que “no tenemos conocimiento de que se hayan profanado otros vasos sagrados en este momento”.

Clark fue ordenado sacerdote en 2013 y fue nombrado párroco de San Pedro y San Pablo en 2019. La arquidiócesis le dijo a CNA que el sacerdote “nunca antes había sido objeto de denuncias de conducta sexual inapropiada”.

Cuando fue ordenado diácono en 2012, Clark le dijo al Clarion Herald que entre sus modelos a seguir estaba el padre Patrick Wattigny, un capellán de la escuela secundaria que admitió este mes que en 2013 abusó sexualmente de un menor y que está acusado de enviar mensajes de texto de inapropiados a un estudiante de secundaria a principios de este año.

Los sacerdotes de la arquidiócesis de Nueva Orleans contaron que Clark era un tipo tranquilo con una reputación de ser reservado entre los miembros del clero. También dijeron que el apodo de Clark en el seminario era “Largo”, en referencia al melancólico mayordomo de La familia Addams en la serie televisiva.

Algunos sacerdotes dijeron que Clark era considerado amable y atento a los proyectos de la Iglesia. No obstante, algunos sabían que tenía un hábito compulsivo con los videojuegos, y que a veces se quedaba despierto toda la noche para jugar.

Los sacerdotes también le dijeron a CNA que están orando por Clark y su parroquia. Algunos especularon que el sacerdote podría haberse involucrado con las mujeres a través de una adicción a la pornografía y que no pudo comprender la escalada de las circunstancias ni pedir ayuda hasta que fue demasiado tarde, especialmente con respecto al aspecto demoníaco del video pornográfico que grabó.

Chistopher Baglow, un teólogo que enseñó a Clark en el seminario, afirmó creer que las fechorías de Clark apuntan a un problema con la evaluación del seminario.

El teólogo recordaba a Clark por ser un estudiante que no participaba en la clase, era negligente con las asignaciones y, a menudo, parecía “pasar desapercibido”.

“Estaba claro que no lo estaba intentando y algunos lo hicieron notar. A menudo se respondía que los dones pastorales y la santidad no requieren un gran genio teológico, y algunos colegas expresaron la preocupación de que debemos evitar centrarnos demasiado en lo académico”, dijo Baglow.

Baglow dijo que no espera la excelencia académica de todos los estudiantes, pero cree que los seminarios deben esperar esfuerzo y evidencia de virtud en los estudiantes y en la vida del seminario.

Instó a que los seminarios desarrollen comités de “laicos católicos bien formados e informados que sean parte de la evaluación y el discernimiento vocacional”.

Sobre qué sanciones canónicas podría enfrentar Clark, el portavoz arquidiocesano dijo que “es la intención del arzobispo Aymond que Travis Clark nunca más practique el ministerio sacerdotal. Está en conversaciones con abogados canónicos sobre las acciones apropiadas a tomar en adelante”.

Fuente: ACI / Agencias