Nacida en la Pascua de 1931

La Acción Católica Argentina dio gracias por sus 90 años de misión

En la misa, el cardenal Poli destacó la vitalidad de la institución. En tanto, el presidente de la ACA, Rafael Corso, agradeció el testimonio de tantos laicos corresponsables en la construcción de la Iglesia y la sociedad argentina.
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El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, presidió la noche del lunes en la catedral metropolitana la misa de acción de gracias a Dios por los 90 años de la Acción Católica Argentina (ACA).

La Eucaristía fue concelebrada por el obispo de San Justo y asesor general de la institución laical, monseñor Eduardo Horacio García; el obispo auxiliar y asesor de la Acción Católica de Buenos Aires, monseñor Enrique Eguía Seguí; monseñor Alejandro Giorgi, obispo auxiliar de Buenos Aires; el viceasesor general, presbítero Jorge Villafáñez y una decena de asesores.

Asistieron el presidente de la ACA, Rafael Corso; la vicepresidenta segunda, Claudia Carbajal; la secretaria del Consejo Nacional, Soledad Taglianetti; la responsable del Equipo Nacional de Formación, Silvia Monsuárez;  los responsables de la Comisión Nacional de Adultos, Silvina Tau y Jorge Rojas, y los responsables de la Comisión Nacional de Sectores, Natalia Lescano y Adrián Álvarez.

Asimismo, estuvieron los expresidentes Beatriz Buzzetti Thomson, Emilio Inzaurraga y Alejandro Madero, y el presidente del Consejo Arquidiocesano de Buenos Aires, Gonzalo Zabala. A través de la plataforma Zoom participaron dirigentes nacionales y presidentes de consejos diocesanos. También referentes de movimientos, asociaciones y organizaciones que honraron con su fraternidad a la ACA en estos 90 años.

En la homilía, el cardenal Poli destacó la vitalidad de la institución laical que “siempre estuvo con una permanente vocación de servicio a la tarea evangelizadora de la Iglesia”.

“Como en sus ideales de fidelidad al magisterio del papa Francisco, la Acción Católica asumió, en palabras de su presidente, buscar con empeño la realización de la fraternidad humana, seguramente aludiendo a la encíclica Fratelli tutti, tan necesario como urgente para superar las amenazas de la indiferencia y la inequidad y fortalecer el sendero de la justicia y de la paz”, planteó.

Poli les deseó que "siempre se dejen tocar por la resurrección de Cristo, que todo lo hace verdadero, bello y permanente”, para que se cumpla este ideal para la familia humana y en especial para los argentinos y agradeció por contar con “un movimiento incondicional para la evangelización de la ciudad”.

En tanto, el presidente de la ACA,  dirigió un mensaje en el que expresó su “enorme alegría” por los 90 años de la institución laical, e hizo publica tres "manifestaciones": La primera, una profunda acción de gracias por el camino recorrido”; la segunda, "un pedido de perdón por el amor no compartido, por el daño del antitestimonio ejercido en la tentación a la violencia, el fanatismo y el internismo; debilidades en la vida de las instituciones que consumen energías en el autosustento y debilitan la fidelidad a la misión” y tercera, un renovado compromiso “con la Buena Noticia de Jesucristo, que sigue siendo buena noticia deseada y esperada, vivir y compartir la alegría del Evangelio es nuestro sentido, nuestra misión”.

“Una misión hoy enriquecida a la luz del magisterio del Papa Francisco que ha mostrado rumbos claros y concretos para todo el Pueblo de Dios, Iglesia en salida… en la familia, en la comunidad, en el barrio, en los ambientes, en el mundo del trabajo, la educación, la economía, la justicia, la política, la cultura”, agregó, y completó: “Búsqueda de un nuevo modelo de desarrollo humano integral con todos y para todos, una economía inclusiva y sustentable que responda a los gritos de los pobres y de la naturaleza. Que conduzca a la generación de riqueza con un usufructo más racional de los bienes universales de la creación, garantizando la equidad distributiva y la heredad a las futuras generaciones, para no ceder a la crueldad de la indiferencia, la esclavitud y el descarte”.

Por último, Corso invitó a hacer memoria de quienes "nos tomaron de la mano, nos abrazaron con amor, y con sus vidas nos revelaron el rostro del Señor conduciéndonos a una vida nueva en la fe" y dio gracias "por el llamado y el testimonio de tantos laicos de Acción Católica corresponsables en la construcción de la Iglesia y la sociedad argentina".

Fuente: Acción Católica Argentina