MUSULMANES

La Biblioteca Oriental, una guía para entender la historia y cultura islámica

Por: Ricardo Elía

Los estudios de Katip Çelebí, un intelectual otomano fallecido con apenas 48 años, inspiraron esta obra.
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Cuando apareció en París en 1697, la Biblioteca Oriental de Barthélemy d’Herbelot (1625-1695) se convirtió en el trabajo de referencia más completo sobre la historia y las letras islámicas en Occidente. Escrito en francés, d’Herbelot recurrió a una gran variedad de manuscritos islámicos que había leído en Florencia y en París. La fuente más importante de la Biblioteca Oriental fue la bibliografía del enciclopedista otomano Katip Çelebí (1609-1657). Su obra “La eliminación de las dudas sobre los nombres de los libros y las artes”, un diccionario bibliográfico escrito en árabe que enumera 15.000 libros de 10.000 autores en orden alfabético, no solo proporcionó gran parte del contenido de la Biblioteca Oriental, sino que también inspiró su organización.

La Biblioteca Oriental contiene las artes y las ciencias, la teología, la medicina, la física, la moral, las matemáticas, historia, cronología, geografía, astronomía, gramática y retórica, la vida de filósofos, médicos, poetas, historiadores, marinos y científicos de la Edad de Oro del Islam (s. IX-XVI).

El arqueólogo y orientalista francés Antoine Galland (1646-1715), colaborador de d’Herbelot y primer traductor de europeo de “Las mil y una noches” (1704), entendió el trabajo como una guía para la historia literaria de los pueblos musulmanes. Galland había sido funcionario de la embajada francesa en Estambul y en 1688 trajo a París la enciclopedia de Katip Çelebí que fue rápidamente leída y aprovechada por Barthélemy d’Herbelot.

La Biblioteca Oriental fue un recurso valioso para entender los temas islámicos durante el Siglo de las Luces (XVIII). La Biblioteca Oriental ofreció una visión única de la cultura literaria timúrida, safávida y otomana, un énfasis inusual entre los islamólogos europeos, quienes por entonces solían estar más interesados en los primeros siglos del Islam.

En 1692, Barthélemy d’Herbelot se convirtió en profesor de lenguas orientales en el Colegio Real que fue fundado por Francisco I en 1530 bajo el lema latino Docet Omnia, “Enseñarlo todo”. También es el autor de un diccionario árabe, persa, turco y latín que nunca se publicó y que hoy se encuentra en la Biblioteca Nacional de Francia.

La Biblioteca Oriental se reimprimió en Maastricht (1776), en La Haya (1777-1799) en 4 tomos, y en París (1781-1783) en 6 tomos. De todas las ediciones, la mejor es la de La Haya. Esta fue enriquecida con las aportaciones del orientalista y filólogo holandés Albert Schultens (1686-1750), el orientalista y médico alemán Johann Jakob Reiske (1716-1774) y el orientalista y misionero católico francés Claude de Visdelou (1656-1737).

Katip Çelebí fue uno de los mayores literatos del Estado Otomano, un humanista de amplias miras pero que apenas vivió 48 años. Fue un enciclopedista que intentó poner bajo control a toda la gama de conocimiento en idiomas árabe, persa y turco-otomano. Su última obra fue “Balanza de la verdad para la elección de lo más verdadero”. Escrita en 1656, fue traducida al inglés en 1957. Se trata de una colección de ensayos sobre temas de la ley islámica, la ética y la teología. Este libro ha servido de fuente para analizar el desarrollo social otomano en los siglos XVI y XVII, tales como la introducción del café y el tabaco. Katip Çelebí opinaba que el humo del tabaco era muy desagradable, y por eso hablaba de los “efectos nocivos y de la contaminación del ambiente”. Pero sobre el café dice que es particularmente benéfico y que tiene efectos diuréticos. En un pasaje, expresa este pensamiento que revela su concepción multifacética: “Porque dos alas son necesarias para volar; con una sola, el progreso no es posible”. Ciencias naturales y ciencias religiosas son, por así decirlo, dos alas. Otro de sus trabajos fue el “Libro del Espejo del Mundo”, una enciclopedia geográfica. Esta obra, editada en 1732, está considerada la joya más preciada de las ediciones del erudito otomano de origen húngaro Ibrahim Müteferrika (1670-1745) que estableció la primera imprenta en el mundo islámico. En “La escalera que conduce a las categorías de los eminentes” reúne 8561 biografías de pensadores, artistas y científicos musulmanes.

Katip Çelebí fue un musulmán que siempre buscó lo mejor para su comunidad. Dotado de buen humor, taciturno y filosófico, que llevó una vida simple y sin ambiciones dedicada al estudio, sabía hablar y escribir perfectamente en turco, árabe y persa, las tres lenguas que eran comunes a los lectores otomanos cultos. La Unesco declaró el 2009 como “el Año de Katip Çelebí” al cumplirse el 400º aniversario de su nacimiento.