ADRIÁN MELO ORIENTÓ SU ARTE HACIA LA CARIDAD

La historia detrás del libro con las más bellas fotos de la Virgen de Luján

El fotógrado lo editó para ayudar con su venta a un hospice donde terminó internado su padre.
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Detrás de cada foto de la Virgen de Luján, de su basílica, su entorno, sus peregrinos, hay una historia de fe y de amor que unió al fotógrafo Adrián Melo con la “Casa de la Divina Misericordia” del Hospice Madre Teresa, un lugar donde pasan sus últimos días enfermos terminales que son acompañados con la calidez de una familia. Hace cinco años Melo conoció esta obra que se mantiene solo por donaciones y pensó cómo colaborar desde su profesión, así “providencialmente” –según sus propias palabrasllegó a relacionarse con los sacerdotes de la basílica de Luján que le permitieron fotografiar a la Virgen en sus detalles más íntimos.

Las fotografías fueron exhibidas en dos exposiciones donde se subastaron y fueron compradas aún por gente del exterior, como Inglaterra y España. Algunas de ellas y las que continuó tomando Melo forman parte de un libro recientemente publicado por la editorial El Ateneo bajo el título “Virgen de Luján: La madre de todos. Retratos de María”. En cada imagen, algunas inéditas, se aprecia la devoción por esta advocación mariana, aunque su valor fundamental se encuentra en la historia que encierra cada una de ellas. Como la que ocurrió al poco tiempo de comenzar a fotografiar a la Virgen, cuando fue invitado a participar del momento en que la bajan al camarín y le cambian el manto. Hecho que fue documentado con detalle en las imágenes de sus manos y rostro.

Para Melo es conmovedor verla tan cerca y un privilegio poder ayudar al Hospice desde su lugar de fotógrafo, por eso tanto las regalías por la venta del libro como el dinero recaudado en cada exposición lo destina a la Obra. Esta colaboración que comenzó espontáneamente, cambió no sólo su vida sino la de su familia. El año pasado su propio padre, con un cáncer avanzado, pasó sus últimos días en la Casa de la Misericordia. El mismo Melo festejó junto a él su cumpleaños número 50, en ese lugar que se abrió como su hogar. El padre Lucas –hoy rector de la basílica-, uno de los que le había abierto las puertas de la Iglesia unos años antes, le dio la unción de los enfermos y ofreció una misa privada luego de su muerte.

Se dice que los caminos de Dios son misteriosos; de eso da fe Adrián Melo, quien tratando de ayudar a una Institución que lo conmovía, terminó siendo ayudado por ella. Hace una semana, César Pelaez, director del Hospice, le contó que poniendo en orden papeles, encontró una fotografía de su padre -ya con cáncer- delante de la Virgen, una imagen que Melo había editado para una muestra a beneficio de la Obra en 2018. Tal vez un presagio de la que Virgen lo acompañaría hasta el final. Misteriosamente su historia se fue entrelazando con la del Hospice teniendo como intermediaria a la virgencita gaucha. Y por eso siempre que puede hace público su testimonio, como sucedió a principio de año en un concierto del coro y la orquesta de la Universidad de Luján en el teatro Trinidad Guevara a beneficio del Hospice. Su anhelo es que se conozca la obra y se masifique la posibilidad de ver de cerca a la Virgen, que todos puedan compartir el privilegio que tuvo él. Tal es así que está proyectando un nuevo libro de fotos y abrir una galería de arte en la basílica para que los peregrinos y la gente de Luján puedan verla en todo su esplendor.