REFLEXIÓN ANTE EL AÑO ELECTORAL

La Iglesia advirtió sobre la creciente pobreza y la especulación financiera

En un mensaje tras el plenario de obispos, también expresa su preocupación por el "dramático pedido de trabajo" y demanda terminar con "la lógica de la dádiva". Pide a los candidatos que presenten "propuestas concretas" y que las campañas sean "austeras".
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Sergio Rubin

En el marco de la crisis económica que vive el país, la Iglesia manifestó hoy su preocupación por la “creciente pobreza” y ante el “dramático pedido de trabajo” y pidió “superar para siempre la lógica de la dádiva, de la especulación financiera y del enriquecimiento a costa de los otros”.

Fue en una declaración de una carilla titulada “Felices los que tienen hambre y ser de justicia porque serán llamados hijos de Dios”, que difundió el centenar de obispos del país al término de cuatro días de deliberaciones en la casa de retiros El Cenáculo, en Pilar.

En el pronunciamiento, que quiere ser un aporte de reflexiones en el año electoral, le piden a los candidatos que “presenten propuestas concretas a los ciudadanos en sus plataformas electorales; y a la vez, que las campañas sean austeras, con gastos transparentes”.

“Necesitamos políticos que nos ayuden a mirar más allá de la coyuntura, y que nos propongan caminos auténticos de amistad social”, dicen, al tiempo que subrayan que “no queremos perder la esperanza de salir adelante” y asumir “la cultura del cuidado de toda la vida”. 

El comunicado dice textualmente:

“Como parte de este pueblo que quiere ser protagonista de un nuevo tiempo, los obispos argentinos compartimos con ustedes algunas reflexiones en este año electoral.

“Votar es hacer y construir nuestra propia historia argentina y provincial. Es poner el hombro para que como pueblo no se nos considere solamente en las urnas, sino el gran protagonista y actor en la reconstrucción de la Patria.” (Monseñor Enrique Angelelli, obispo mártir de La Rioja, 25 de febrero de 1973).

“La nobleza de la vocación política pide a los dirigentes la responsabilidad de colaborar para que el pueblo, que es soberano, sea artesano de su historia. Necesitamos políticos que nos ayuden a mirar más allá de la coyuntura, y que nos propongan caminos auténticos de amistad social.

“En una realidad que nos golpea y nos duele por su pobreza creciente, no queremos perder la esperanza de salir adelante, asumiendo el desafío de pasar de la cultura de la voracidad y el descarte, a la cultura del cuidado de toda vida y de nuestra Casa común, de la fraternidad y de la hospitalidad.

“Como obispos presentes a lo largo y ancho de nuestro país, escuchamos el dramático pedido de trabajo. Junto a la educación, constituyen los ejes más importantes de la cuestión social. Estamos convencidos de que debe superarse para siempre la lógica de la dádiva, de la especulación financiera, y del enriquecimiento a costa de los otros.

“Pedimos a los candidatos que presenten propuestas concretas a los ciudadanos en sus plataformas electorales; y a la vez, que las campañas sean austeras, con gastos transparentes.

“En el camino cuaresmal hacia la Pascua, que Jesucristo, Señor de la historia, nos ayude a construir entre todos un país más justo y solidario, sin excluidos, donde nos descubramos verdaderamente hermanos, donde volvamos a creer que es posible una Argentina grande para todos.

“Y que la Virgen de Luján, patrona de la Argentina, custodie nuestra esperanza”.

Fuente: Clarín y VR