Miércoles 10.08.2022

MENSAJE FINAL DE LA SEMANA SOCIAL

La Iglesia pide una redistribución del ingreso y un plan de desarrollo

Los obispos de la Pastoral social expresan su preocupación por la "desigualdad económica" y "la concentración excesiva de la riqueza en pocas manos". Reiteran que los planes sociales deben ser temporarios y reivindican la economía popular como recurso.
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Sergio Rubín

La Iglesia destacó “la necesidad de profundizar las políticas de redistribución del ingreso para cerrar la brecha social”, reiteró que los planes sociales no pueden ser permanentes, si bien señaló que “son necesarios en la coyuntura, y reivindicó la economía popular como un camino hacia la creación de trabajo. A la vez que pidió políticas públicas que “salgan del cortoplacismo” y consideró “imprescindible un verdadero plan de Desarrollo Humano Integral que incluya un proyecto de repoblación de nuestro país para encausar la angustiante necesidad de tierra, techo y trabajo que tiene gran parte de nuestro pueblo”.

En el mensaje final de la tradicional Semana Social que la comisión de Pastoral Social organiza anualmente en el hotel 13 de Julio, del gremio de Luz y Fuerza, en Mar del Plata, los obispos que la integran reconocen que escucharon “con preocupación los datos sobre la desigualdad económica en nuestra patria, el modo en que la concentración excesiva de la riqueza en pocas manos desalienta el empleo nacional, estimula el ahorro fuera del país, el consumo externo y la fuga de divisas.

Los obispos también insistieron con su repetida demanda de “un acuerdo político, social y empresarial, buscando una visión superadora de la violencia ligada a la lucha por espacios de poder y que nos permita centrarnos en las verdaderas necesidades y búsquedas de nuestro pueblo; la necesidad de profundizar las políticas de redistribución del ingreso para cerrar la brecha social”, tal como lo había pedido el viernes en la apertura el presidente del Episcopado, monseñor Oscar Ojea.

Funcionarios, empresarios, sindicalistas y académicos económicos y sociales debatieron sobre el tema “Integración y trabajo para una patria de hermanos”. Entre ellos se contaron el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta; la directora de na ANSESS, Fernanda Raverta; los presidentes de la Unión Industrial, Daniel Funes de Rioja, y de la Cámara de la Mediana Industria (CAME), Alfredo González, y la director de la Escuela de Política de la UCA, Lourdes de Olivera.

El mensaje final de la Pastoral Social -que preside el obispo de Lomas de Zamora, Jorge Lugones- dice que “en este tiempo particular de nuestro país advertimos que nos encontramos frente al enorme desafío de aumentar la creación de trabajo con un salario digno que sostenga su poder adquisitivo”.

A lo largo del encuentro -añade- se destacó en todo momento al trabajo digno como el gran ordenador de la vida humana y la felicidad, entendiendo que la posibilidad de acceder al mismo no es un problema individual; es la consecuencia de un modelo que debe anteponer la producción a la especulación, la distribución a la concentración y el acaparamiento, el bien común a la rentabilidad sectorial”.

“Recordamos que el empresario es una figura fundamental de toda buena economía”, señala y subraya que “el verdadero empresario es el que conoce a sus trabajadores porque trabaja junto a ellos y con ellos”, afirma.

En ese sentido, puntualiza que “escuchamos con atención a empresarios e industriales de todas las escalas, entre los cuales descubrimos coincidencias respecto de que no se puede generar empleo de buena calidad sin una presencia activa del Estado en apoyo a las empresas, en particular a las pymes, sobre la necesidad de construir consensos con articulación público/privado que genere estabilidad en las reglas”.

“También se puso de relieve la oportunidad en nuestro país en las áreas de alimentos, minería, energía, turismo, servicios tecnológicos”, destaca y advierte que “aunque se verifique crecimiento en la actividad económica o en el empleo, sigue habiendo un número inaceptable de hermanos en situación de pobreza”.

En el tramo final sostiene: "Estamos convencidos de que la Patria es tarea de todos, en especial en este tiempo en nuestro país y en la región en que asistimos a una instigación permanente al odio y al desencuentro, que nos impide reconocernos como hermanos y dar pasos trascendentes en términos de unidad”.

“Necesitamos -agrega- más responsabilidad y espíritu crítico ante el poderío mediático que, respondiendo a intereses económicos sectoriales, reduce la política al espectáculo o a la imagen privilegiando el rating, la descalificación, negando la discusión inteligente de las ideas y el discernimiento de la realidad”.

Advierten también que “es necesario defender el sistema democrático, teniendo presente que la administración de la vida en sociedad no es sólo tarea del poder político, sino que está condicionada también por otros poderes, como el judicial o el económico y que es tarea de todos cuidar la voluntad soberana del pueblo”.

Y concluyen: "Como pastores a los que se nos confió esta tarea de iluminar la labor de la pastoral social del episcopado entendemos que no debemos cesar en todos los esfuerzos que sean necesarios para construir los acuerdos que permitan garantizar el trabajo digno y la integración para todos los habitantes de nuestro país”.

Fuennte: Clarín y VR