El episcopado de Venezuela contra Maduro

La Iglesia tilda de comunista al régimen y pide elecciones libres

Obispos venezolanos reclaman un "cambio radical" ante las consecuencias nefastas de una imposición ideología y económica que sume al pueblo en "un mar de sufrimiento". El Papa había lamentado que el país esté azotado por "la arrogancia de los poderosos".
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La Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) pidió al presidente Nicolás Maduro un "cambio radical" en la conducción política para detener el "mar de sufrimiento" del pueblo ocasionado por "las nefastas consecuencias de un modelo económico y una ideología comunista impuesta".

"El país necesita un cambio radical en la conducción política, lo cual requiere por parte del Gobierno la suficiente entereza, racionalidad y sentimiento de amor al país para detener este mar de sufrimiento del pueblo", advirtieron los obispos al concluir la CXV Asamblea Ordinaria Plenaria del Episcopado Venezolano.

Al difundir la exhortación pastoral "ante la gravísima situación del país", los altos jerarcas de la Iglesia Católica destacaron que se requiere del gobierno "la urgente disposición a fin de encontrar el camino legal y pacífico más expedito, que facilite una transición democrática y nos lleve cuanto antes a unas elecciones presidenciales y parlamentarias en condición de libertad e igualdad para todos los participantes y con acompañamiento de Organismos Plurales".

"Somos conscientes de que estamos pidiéndole al gobierno un acto de valentía; pero esto es preciso por el bien del pueblo, especialmente de los más pobres", afirmaron.

Rechazaron que "sufrimos las nefastas consecuencias de un modelo económico, impuesto por un régimen y una ideología de corte comunista que nos ha empobrecido a todos, especialmente a los más débiles, y, por otro lado, vemos a un grupo minoritario de venezolanos que se va enriqueciendo en detrimento de la mayoría de la población".

Igualmente, señalaron que "padecemos los desaciertos de un mal llamado "Plan de la Patria", que pretende imponer leyes para ir creando el estado comunal, dirigido por personas que no asumen la responsabilidad y la ética que emanan de ser gobierno".

Los obispos fustigaron que, pese a que la Constitución le dedica el capítulo seis a los DDHH, "esos derechos han sido desconocidos por sus propios autores".
"Quienes los exigen se convierten en víctimas de persecución y descalificación violenta y opresora", denunciaron.

También llamaron la atención sobre el notorio deterioro de la calidad de vida, la educación, salud, y servicios básicos; así como la inflación indetenible y la devaluación que ha empobrecido a toda la población, y que han llevado al aumento de la migración forzada, que supera los 5,4 millones de emigrantes, según datos de Naciones Unidas.

"Esta migración es la prueba más evidente del gran fracaso de las políticas públicas (económicas y sociales) del Gobierno", aseguraron
También hicieron referencia a la instalación del Parlamento de mayoría chavista, que afirmaron "carece de fundamento democrático", y "no ayuda a resolver los problemas del pueblo ni crea la confianza para la recuperación del país".

Igualmente sostuvieron que la Consulta Popular, realizada por la oposición con miras a presionar por unas presidenciales y parlamentarias libres, acompañadas por la Comunidad Internacional, "no avizora en un futuro inmediato la concreción de sus resultados".

Los obispos solicitaron que se garantice la libertad de acción de las instancias sociales intermedias, permitiendo que las ONG puedan aportar soluciones a los diversos problemas del pueblo.

"No se puede politizar la ayuda humanitaria", expresaron.

Además, y a propósito de la próxima celebración de la beatificación del doctor José Gregorio Hernández, indicaron que debe ser "una hermosa ocasión" para "el encuentro""que debe tener un claro objetivo: refundar a Venezuela con los principios de la nacionalidad inspirados en el Evangelio".

Finalmente, convocaron a una jornada nacional de oración el próximo 2 de febrero, en la que se eleve una plegaria a Dios, para que "podamos resolver nuestros conflictos de manera pacífica, en una sociedad donde nos reconozcamos" y el país "sea fortalecido en la fe y la esperanza".

Hace unos días, el papa Francisco manifestó su preocupación por la situación económica y sanitaria de Venezuela, en una carta en la que lamenta que el pueblo venezolano sea víctima de "la arrogancia de los poderosos".

En la misiva, enviada al cardenal Baltazar Porras Cardozo, arzobispo de Mérida y administrador apostólico de Caracas, con ocasión de su onomástica, el pontífice reconoció que los venezolanos son víctimas de una grave crisis humanitaria y socioeconómica, agudizada por la pandemia de coronavirus.

"Qué Dios te siga dando fortaleza y parresia para que con corazón de padre sepas acompañar y reconfortar a Su Santo pueblo fiel, puesto a prueba por el sufrimiento causado por el azote de la pandemia, la arrogancia de los poderosos y la creciente pobreza que lo estrangula", escribió el Papa.

Fuente: Agencias