FOMENTO DE LA CONVIVENCIA ENTRE LAS RELIGIONES

La interreligiosidad argentina traspasa las fronteras

Por: Sergio Rubin

El Instituto de Diálogo Interreligioso organizó un encuentro en Roma que cerró el Papa. Y otro en Moscú con ortodoxos.
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El fomento a la convivencia entre las religiones que realiza el Instituto de Diálogo Interreligioso (IDI) –que copresiden el sacerdote Guillermo Marcó, el rabino Daniel Goldman y el dirigente musulmán Omar Abboud- hace tiempo que traspasó las fronteras argentinas. En el último mes el IDI llegó a Roma y al mismísimo Vaticano para hacer su aporte al empeño del Papa Francisco en fomentar la convivencia pacífica entre los distintos credos junto con otros líderes religiosos. Incluso el instituto desembarcó en Rusia con su mensaje, un país mayoritariamente ortodoxo.

En Roma, realizó un encuentro para reflexionar sobre el documento “Fraternidad Humana para la Paz Mundial y la Convivencia Común” que en febrero suscribieron, en Abu Dabi, el pontífice y el líder suní –la corriente mayoritaria del Islam- y el rector de la Universidad Al-Azhar, de El Cairo, Ahmed Al-Tayeb. Se trata de una inédita exhortación conjunta a favor de la confraternidad interreligiosa, contra la instrumentación de la religión para fines violentos y un compromiso de trabajar mancomunadamente por la paz mundial.

Del encuentro participaron el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolín, y el titular del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso –coorganizador-, el cardenal Miguel A. Ayuso. Por la Argenti, entre otros, el presidente del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, Adalberto Rodríguez Giavarini; el entonces secretario de Culto, Alfredo Abriani; el embajador ante la Santa Sede, Rogelio Pfirter, y el rector de la Universidad Nacional de Hurlingham, Jaime Perczyk.

Al día siguiente del encuentro, sus asistentes fueron recibidos por el Papa en el Palacio Apostólico. En la ocasión, Francisco pronunció un discurso en el que afirmó que “es importante demostrar que los creyentes somos un factor de paz para las sociedades y así responderemos a quienes injustamente acusan a las religiones de fomentar odio y ser causa de la violencia”. Y advirtió que “el mundo constantemente nos observa a nosotros, los creyentes, para comprobar cuál es nuestra actitud ante la casa común y los derechos humanos”

“La realidad demanda que colaboremos entre nosotros y con los hombres y mujeres de buena voluntad que no profesan ninguna religión, para que demos respuestas efectivas a tantas plagas de nuestro mundo como la guerra y el hambre, la miseria que aflige a millones de personas, la crisis ambiental, la violencia, la corrupción y el degrado moral, la crisis de la familia, de la economía y, sobre todo, la falta de esperanza”, subrayó el pontífice, que advirtió también contra “la peste” del integrismo.

Previamente, en la capital de Rusia, Marcó, Goldman y Abboud del IDI habían participado de un encuentro con la Universidad Estatal de Moscú
en la que medio centenar de rusos y argentinos intercambiaron las experiencias de diálogo en sus respectivos países a partir de las características de cada pueblo. Al final, suscribieron un documento –por la casa de altos estudios lo hizo su rector, Alexey Lubkov- en el que expresaron su propósito de profundizar anualmente el intercambio. Los copresidentes del IDI participaron también de una celebración religiosa que presidió el arzobispo metropolitano Hilarión – el segundo en la jerarquía de la Iglesia Ortodoxa Rusa- y de un almuerzo con él. “Jamás en mi carrera presencié un actitud de diálogo y búsqueda de coincidencias entre referentes de distintos credos como la que vi en este encuentro”, dijo el embajador argentino en Rusia, Ricardo Lagorio.

El IDI seguirá con su tarea a nivel internacional. Así, la ejemplar convivencia interreligiosa en el país se convierte en un logro “de exportación”