La joven argentina que rogó por todos

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Unos 2.500 argentinos participaron de la JMJ en Panamá. Pero Felicitas Lozada tuvo el privilegio de leer una de las intenciones en la imponente misa de clausura. “Creí que me temblarían las piernas, pero lo viví con una profunda paz porque con el resto de los que tuvimos alguna participación nos preparamos para ser instrumentos de oración”, dice.
Y agrega: “Estar arrodillada frente a Jesús Eucaristía junto con el Papa y casi un millón de jóvenes de tantos países en un silencio total fue impresionante. Pude pedir por la paz, por Argentina, por los niños por nacer y las madres que atraviesan situaciones difíciles, por los venezolanos, por los jóvenes y los ancianos...”