Hernán Sergio Mora
Ciudad del Vaticano - Especial
Concluida la audiencia general del último miércoles de junio, muchas personas se acercaron como es habitual a saludar al Papa León XIV. Entre ellas Mildred Gianella Camacho Dioses, de la localidad peruana de Chulucanas, quien con mucha emoción le pidió al pontífice que cuando visite Perú pase también por allí.
Podría parecer un saludo y solicitud como el de tantas personas de no ser por el contexto que reveló en ese momento la corresponsal en Roma de la cadena RPP (Radio Programas del Perú), quien contó que Mildered, de 29 años, era ahijada del pontífice.
Lo más increíble es que su nombre,cuyo nom Mildred, le fue puesto en el bautismo en honor de la mamá del entonces “padre Robert”, como le llamaban cariñosamente a Prevost, cuando era misionero en Perú, claramente sin saber que llegaría a ser Papa.
“No puedo con tanta alegría que tengo en mi corazón” escribió Mildred en su página Facebook, Añadió que este viaje que hizo con la ayuda de tantas personas le permitió “llevar Chulucanas (piezas de cerámica típicas de Perú) a las manos de Su Santidad”.
Y que le recordó al Papa que en esa localidad estaba enterrado otro misionero agustiniano, el padre Mckniffe, en la iglesia San José Obrero, que es la misma donde llegó por primera vez.
Una singular y conmovedora transformación de esta relación a lo largo del tiempo: desde un vínculo cercano de afecto entre padrino y ahijada hasta el que existe entre una feligresa y el Papa, quien vivió en Perú durante más de 20 años y que también vio este encuentro como un recordatorio de sus raíces y de las relaciones personales que cultivó durante ese largo período.
Otro de los encuentros después de la audiencia, fue con un grupo de ocho profesionales que representaban a la asociación de parteras de Perú, con 45 mil afiliadas y que cumple 200 años de su fundación.
Algunas de ellas profesoras en las universidades San Marco de Lima y Jorge Basadre de Tacna, le dijeron al Santo Padre que cumplían 200 años. El Papa entonces bromeó y le dijo que parecían mucho más jóvenes.
Ellas le regalaron un pesebre peruano en el que se ve a una matrona al lado de la Virgen María para ayudarla en el momento del parto. Y el pontífice les agradeció su compromiso en defensa de la vida.
Fuentne: VR