BALANCE AL CIERRE DEL AÑO PAULINO - autor: hugo chantada

La urgencia de imitar a Pablo

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San Pablo fue el gran apóstol que, en los tiempos que se discutía si el cristianismo debía limitarse a los judíos, lo globalizó. Pero también fue el hombre que encarnó un modelo de Iglesia que no es sólo doctrina, sino -además- vida. Así lo describe a aquel titán de la fe que se convirtió en el camino a Damasco el superior general a nivel mundial de la Sociedad San Pablo, padre Silvio Sassi, al concluir la celebración del Año Paulino, en diálogo conV alores Religiosos, durante una visita al país.
¿Qué deja la conversión de Pablo?
- Redescubrir la experiencia de fe y llegar a los destinatarios con un mensaje entendible e interesante. Una ayuda concreta, que sorprenda. Ese testimonio es mejor que una homilía.
¿Por qué avanzan las expresiones religiosas?
- Suele ocurrir que muchas preguntas no tengan una respuesta acorde. La gente pide por el sentido de su vida y se le contesta, solamente, con una verdad ológica.
Se debe ir directamente a la necesidad y con paciencia aguardar las reacciones que uno espera.
¿Desafíos para la Iglesia de hoy?
- Son tentaciones, como reafi-rmar exclusivamente la doctrina, con ceremonias, ritos y magisterio. Olvidamos ser prudentes, pues la vida social, la familia o la
sexualidad, no son sólo temas religiosos, tienen aspectos antropológicos. Hay que evitar el moralismo. Solemos no tener en cuenta los signos de los tiempos para reformular propuestas.
¿Y la comunicación?
- Es clave. Los medios no son únicamente para hablar del magisterio y contar acontecimientos de Iglesia. El desafío es expresar una fe encarnada en la cultura de la comun-icación, centrada en el receptor, quien tiene el derecho de colaborar en el armado del mensaje. Este es el estilo de Pablo. No es un teólogo, que se cierra  la oficina; por el contrario, parte de hechos concretos. No es la mera aceptación pasiva de un mensaje, es comprender la novedad de Dios. El fundador de la congregación, Santiago Alberione, dice que la comunicación es un instrumento que ayuda a la pastoral de la parroquia, pues la comunicación es una parroquia en sí misma. ¿Quién decide que no puede encontrar a  Dios con una música, leer un artículo, escuchar una conferencia o al utilizar un producto intermedial? ¿Cuál teólogo, cuál obispo? Por qué pensar que Dios tiene un lugar privilegiado en una parroquia, para encontrarlo? Dios es un poquito como la comunicación, es nómade. Las respuestas no provienen solamente del catecismo, tienen que ser buscadas hacia al interior de un proceso de comunicación diferente de la fe.
¿Cómo reponer valores? 
- Estamos recuperándolos por necesidad. A nivel de Iglesia tenemos principios que pueden ayudar. Pero hay códigos de deontología que ofrecen aportes a la misión  tica. Es prioritario conjugar ambas vertientes. Debemos mirar el futuro y no quedar prisioneros del pasado, contando un ayer glorioso. Y hacerlo juntos. Ser creativos.
¿Qué papel juega lo interreligioso?
- El valor de cada religión es abrir una ventana, para ver un proyecto diferente que permita descubrir que es Dios quien acepta buscar al hombre. La dialéctica más fuerte de san Pablo es un ofrecimiento a cada cultura.