JUDIOS

Las distintas tradiciones durante Rosh Hashaná

Por: Norma Kraselnik

Las costumbres en estos días, como rezar agitando los bolsillos sobre el agua, tienen un sentido religioso.
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En la época bíblica, Nisan era el primer mes del año, mes de la salida de Egipto y de la llegada de la primavera. En la luna nueva del séptimo mes se celebraba otra conmemoración: “Iom Teruá”, día de reposo, de gran asamblea y del toque del Shofar, el cuerno.

Este séptimo mes representaba al ciclo anual, lo que Shabat a los días de la semana, y auguraba la llegada del otoño en el hemisferio norte, con las bendiciones de lluvia para los cultivos.

También anticipaba un mes sobrecargado de fiestas ya que el 10 se celebraba el día de las expiaciones (Yom Hakipurim) y del 15 al 22, la fiesta de los tabernáculos (Sucot) tal como leemos en Levítico 23: 24-36.

Es en el exilio babilónico cuando el séptimo mes, ahora llamado Tshrei –cuyo significado es “comienzo” en acadio-, se transformó en el primer mes del año, en Rosh Hashaná, y quedó instituido como el día del origen del universo.

El correr del tiempo hizo que a este día se le adosaran una infinidad de liturgias y tradiciones que conservamos hasta hoy.

Una costumbre interesante que data de la Edad Media es la denominada Tashlij, inspirada en los versículos del profeta Miqueas: “Y arrojarás tus pecados a las profundidades del mar” (7:19). El primer día de Rosh Hashaná, al borde de algún lugar en el que haya agua –la orilla del mar, de un río, una fuente o un pozo-, se rezan plegarias mientras que se agitan los bolsillos de la ropa sobre el agua simbolizando el desprendimiento de nuestras malas acciones, y un espíritu limpio y un corazón puro para comenzar el año.

Otra tradición es la que nos lleva al origen mismo de esta festividad, al Iom Teruá, el día del sonido del Shofar o cuerno. Durante los servicios religiosos de Rosh Hashaná se escuchvarias veces el sonido del Shofar, usualmente un cuerno de carnero, cuyo sonido es como el de una trompeta. Son varias las razones que intentan explicar esta costumbre. Los sabios sugirieron que así como al proclamar a un rey se hacían sonar las trompetas, en Rosh Hashaná, con el sonido del Shofar reconocemos a Dios como soberano del universo.

Maimónides, el gran filósofo español de la Edad Media nos enseña que el Shofar funciona como un despertador que viene a sacudir nuestras almas adormecidas por la rutina. Este
sonido tosco y repetitivo recuerda a una alarma que despierta a quienes lo escuchan, conduciéndolos hacia las sentidas plegarias y al arrepentimiento sincero.

Ocho días después, el 10 de Tishrei, llega Iom Kipur, el día del Perdón: un día de ayuno, de introspección, de arrepentimiento.

Estos primeros días del año constituyen una temporada en donde prevalecen las ideas de juicio, piedad y verdad, en los que el individuo es juzgado y su destino es fijado para el año venidero.

¡Shaná Tova! ¡Que tengamos todos un año de salud, paz y prosperidad!