Sábado 16.05.2026

Citó a Francisco e instó a “estrechar la mano”

León XIV detalló cómo acercarse a los pobres: “Mirar a los ojos”

El Papa recibió en audiencia a los miembros de la Obra de San Francisco de Milán, que acoge cada año a más de 30.000 personas. Además de reconocer el trabajo que realiza, destacó tres dimensiones fundamentales de la caridad: asistir, acoger y promover.
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León XIV ha recibido esta mañana en audiencia en la Sala Clementina de los Palacios Apostólicos a los miembros de la Obra de San Francisco para los Pobres de Milán, que acoge cada año a más de 30.000 personas.

Esta obra, fundada por el venerable fray Cecilio Maria Cortinovis de la mano del laico Emilio Grignani ante las necesidades de los pobres que llamaban a la puerta del Convento de los Capuchinos en Viale Piave, lleva casi 70 años tendiendo la mano a los últimos ofreciendo desde cafeterías hasta guardarropas, desde duchas hasta clínicas, desde servicios de apoyo psicológico hasta orientación laboral.

“Hoy recordamos una historia de caridad que, nacida de la fe de un hombre, floreció, dando vida a una gran comunidad que promueve la paz y la justicia. Celebramos una historia hecha no de benefactores y receptores, sino de hermanos y hermanas que se reconocen como un don de Dios, su presencia y apoyo mutuo en el camino hacia la santidad”, afirmó el Pontífice.

Haciendo referencia a los Estatutos de la Obra San Francisco, destacó tres dimensiones de su labor con los más pobres, que constituyen aspectos complementarios y fundamentales de la caridad: asistir, acoger y promover.

“Asistir significa estar presente ante las necesidades de los demás. Esto va acompañado de la acogida, es decir, de hacer espacio para los demás en nuestros corazones, en nuestras vidas, dedicando tiempo, escucha, apoyo y oración”, señaló el Papa.

Y puntualizó: “Es la actitud de mirar a los ojos, estrechar la mano e inclinarse, tan querida por el papa Francisco, la que nos impulsa a cultivar un ambiente de familia en nuestros entornos y nos ayuda a superar la soledad del ‘yo’ mediante la luminosa comunión del ‘nosotros'”.  Y añadió: “¡Cuánto necesitamos difundir esta sensibilidad en nuestra sociedad, donde el aislamiento a veces es trágico!”.

Por último, en lo que respecta a la promoción, señaló que “entran en juego la generosidad en la entrega y el respeto a la dignidad de las personas, para que cuidemos de quienes encontramos simplemente por su propio bien, para que puedan desarrollar todo su potencial y seguir su propio camino, sin esperar nada a cambio ni imponer condiciones”.

En este sentido, el Papa les ha recordado que asistir, acoger y promover es “la tarea que la Iglesia les confía para beneficio de quienes rodean la organización que dirigen y también de la sociedad en su conjunto”.

Fuente: Vida Nueva Digital