Sábado 16.05.2026

También homenajeó a Jorge Bergoglio

León XIV: La desesperación de la muerte es removida por Jesús

El Papa dirigió el rezo del Regina Coeli desde la ventana del Palacio Apostólico del Vaticano, donde enfatizó la resurrección de Cristo como fundamento de la esperanza cristiana y recordó al papa Francisco, quien falleció el Lunes de Pascua del año pasado
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"Así como el Resucitado -siempre vivo y presente- libera el pasado de un final destructivo, así el anuncio pascual exime del sepulcro nuestro futuro", este fue el centro de la reflexión del papa León XIV en su alocución previa a la oración mariana del Regina Coeli de este 6 de abril, Lunes del Ángel, en la Octava de Pascua.

Ante unas ocho mil personas que se congregaron en la Plaza de San Pedro, que aún lucía las decoraciones florales de los Países Bajos del Domingo de Pascua, en alusión a la vida y resurrección de Cristo, León XIV presentó dos interpretaciones contrastantes del sepulcro vacío. Las mujeres proclamaron el encuentro con Cristo resucitado, mientras que los guardias propagaron una versión diferente. "Para un mismo hecho, el sepulcro vacío, existen dos interpretaciones", dijo el Papa. "Una lleva a la vida, la otra a la muerte".

A partir de ahí, el pontífice amplió su perspectiva para incluir el presente. El contraste entre las narrativas plantea interrogantes sobre la verdad y la comunicación.
"A menudo, la verdad se ve oscurecida por las noticias falsas, como decimos hoy en día; es decir, por mentiras, insinuaciones y sospechas infundadas". Sin embargo, la verdad no permanece oculta: "Sale a nuestro encuentro, vibrante y radiante, e ilumina la oscuridad más profunda".

La resurrección del Señor es nuestra resurrección

El Papa retomó el mandato de Jesús y citó el Evangelio: "Como Jesús les dijo a las mujeres que fueron al sepulcro, hoy nos dice: "¡No tengan miedo! Vayan y cuéntenles a mis hermanos". De ahí extrajo la esencia del mensaje: "La resurrección del Señor es nuestra resurrección, la Pascua de la humanidad".

Cristo, "el Hijo de Dios", entregó su vida. El mensaje de la Pascua libera al futuro "de la tumba".

El Santo Padre centró entonces su atención en las personas necesitadas. La Buena Nueva debe llegar especialmente a aquellos "oprimidos por el mal". Mencionó a los que viven en guerra, a los cristianos perseguidos y a los niños, a quienes se les niega el acceso a la educación.

"Proclamar la Resurrección de Cristo con palabras y obras significa dar nueva voz a la esperanza, que de otro modo es sofocada por la violencia", explicó.
"Cuando, por el contrario, la Buena Nueva se proclama en el mundo, disipa toda sombra, en todo momento".

Homenaje al papa Francisco

Para concluir, el Papa León rindió homenaje a su predecesor: "A la luz del Resucitado, hoy pensamos con especial afecto en el papa Francisco", dijo. Francisco "entregó su vida a Dios el Lunes de Pascua del año pasado". León exhortó a los fieles a orar para que puedan "convertirse en proclamadores cada vez más brillantes de la verdad".

“Al recordar su gran testimonio de fe y de amor, recemos juntos a la Virgen María, Trono de la Sabiduría, para que podamos convertirnos en anunciadores cada vez más luminosos de la verdad”, concluyó.

Posteriormente, el Papa León XIV entonó el Regina Coeli, la oración mariana propia del tiempo pascual, y antes de retirarse dirigió un saludo a los fieles congregados en la plaza.

Fuente: AICA y ACI Prensa