Viernes 17.07.2026

Historias que conmovieron al pontífice

León XIV pone rostro a la migración en su visita a Arguineguín

El Papa escuchó testimonios de personas que han vivido de cerca el drama de las rutas migratorias, así como ejemplos de integración y apoyo comunitario en las islas Canarias.
Comparte

El papa León XIV escuchó este jueves en el muelle de Arguineguín varios testimonios que reflejan la realidad de la migración y los desafíos que afrontan miles de personas en su búsqueda de una vida mejor.

Entre las intervenciones destacó la de una mujer nigeriana que compartió, a través de una lectura realizada por otra persona para proteger su identidad, el difícil camino que recorrió para salir de su país y llegar a España.

La mujer explicó que tomó la decisión de emigrar siendo muy joven con el objetivo de ofrecer un mejor futuro a sus hijas. Durante el trayecto sufrió graves situaciones de vulnerabilidad y tuvo que enfrentarse a condiciones extremas antes de embarcarse rumbo a Europa.

"Vi cómo personas que habían salido antes que nosotros perdían la vida en el mar. Tuve que elegir entre quedarme sin oportunidades o intentar cruzar", relató en su testimonio.

Tras llegar a España, aseguró que atravesó una etapa especialmente complicada, aunque posteriormente pudo reconstruir su vida gracias al apoyo de entidades sociales, trabajadoras sociales y organizaciones vinculadas a la Iglesia.

"No ha sido fácil, pero he aprendido a creer en mí misma de nuevo", afirmó.
Durante el encuentro también intervino Tito Villarmea, capitán de Salvamento Marítimo, quien recordó algunas de las experiencias vividas durante años de rescates en aguas cercanas a Canarias. Según explicó, él y su equipo han participado en la atención de miles de personas que intentaban alcanzar las islas.

Asimismo, la voluntaria de Cáritas María Reyes relató cómo la llegada masiva de migrantes puso a prueba la capacidad de respuesta de parroquias y organizaciones sociales, aunque destacó la solidaridad mostrada por numerosos voluntarios.

La jornada concluyó con el testimonio de la empresaria María Fernanda López, quien llegó a Gran Canaria en 1997 buscando nuevas oportunidades. Tras comenzar en empleos modestos, logró crear su propia empresa de reformas y construcción, convirtiéndose en un ejemplo de integración y emprendimiento.

Los testimonios escuchados por el Pontífice pusieron de relieve historias marcadas por la esperanza, la solidaridad y la capacidad de superar circunstancias difíciles para construir un nuevo proyecto de vida.

Fuente: RD