ANTE LAS CRÍTICAS AL PAPA POR SU PAPEL A RAÍZ DE LA GUERRA

Los obispos argentinos se solidarizaron con Francisco

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La Iglesia católica en la Argentina salió a defender enérgicamente al Papa Francisco por su desempeño ante la invasión rusa a Ucrania. Fue a raíz de las críticas que recibe y, en ese sentido, le transmitió su solidaridad, al manifestarle su dolor por “el maltrato injusto a tu persona y a tu misión, sobre todo en nuestro país, movidos seguramente por intereses de poder y hasta mala intención que buscan manchar tu imagen y confundir al pueblo”.

En una carta enviada al Papa desde la casa de retiros El Cenáculo, de Pilar, donde deliberó la semana pasada, el centenar de obispos de todo el país le expresan que saben de “tu valentía y tenacidad incansables para trabajar por el bien y la paz entre Rusia y Ucrania y en todo el mundo”,- a la vez que le señalan que “estás dispuesto a dejar el pellejo si fuese necesario, para que terminen ésta y todas las guerras”.

La carta dice textualmente:

Querido Papa Francisco:

Tus hermanos obispos de la Iglesia que peregrina en la Argentina, reunidos en Asamblea Plenaria, deseamos hacerte llegar nuestra cercanía, afecto y adhesió. El Señor te está pidiendo que en estos momentos de la historia de la humanidad seas su mensajero de la paz. Nosotros, que te conocemos, sabemos de tu valentía y tenacidad incansables para trabajar por el bien y la paz entre Rusia y Ucrania y en todo el mundo. Y sabemos que estás cerca de los que sufren la violencia de la guerra y que estás dispuesto hasta dejar el pellejo si fuese necesario, para que terminen ésta y todas las guerras.

Nos duele el maltrato injusto a tu persona y a tu misión, sobre todo en nuestro país, movidos seguramente por intereses de poder y hasta mala intención que buscan manchar tu imagen y confundir a nuestro pueblo. Pero vos sabés bien que ésta es la manera más preciosa y misteriosa que el Señor Jesús tiene de asociarte a su Cruz redentora.

Quisiéramos que nos sientas muy cerca tuyo en esta prueba, sosteniendo tus brazos que en perseverante oración le piden al Padre de toda la humanidad por la paz y la justicia.

Querido Padre y hermano, que la Madre del Señor, especialmente bajo su advocación de nuestra Señora de Luján, a quien tanto miraste y por quien te dejaste mirar, te llene de consuelo y fortaleza para seguir como buen pastor, guiando a la Iglesia y sirviendo al mundo.

Rezamos por vos y por quienes te acompañan en esta tarea de tender puentes de paz entre los pueblos y nos ponemos a tu lado con un afectuoso abrazo. Con humildad te pedimos tu paternal bendición para nuestra Iglesia y nuestra Patria.