tras revocar una norma de Bolsonaro

Los obispos brasileños, contra Lula por sus iniciativas a favor del aborto

El episcopado manifestó su disconformidad con cualquier iniciativa que persiga flexibilizar esta práctica y le recordó al mandatario que en la campaña que le dio la presidencia hace unos meses se comprometió en la defensa de la vida.
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El gobierno federal brasileño anunció el retiro de Brasil de la Declaración del Consenso de Ginebra, un acuerdo internacional en defensa de la vida, según el cual “el aborto no debe ser promovido como método de planificación familiar en cualquier caso". Asimismo, la Ministra de la Mujer afirmó que defenderá el derecho al aborto legal durante su gestión.

Por ello, la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil (CNBB) emitió una nota en la mañana de este miércoles 18 de enero desaprobando “todas y cualquier iniciativa que señale la flexibilización del aborto”.

En este sentido, los obispos recuerdan al presidente Lula Da Silva que en la campaña que le dio la presidencia hace unos meses se comprometió en la defensa de la vida y, considerando que la defensa del niño por nacer fue un compromiso asumido en la campaña del gobierno que acaba de llegar al poder, piden al Gobierno Federal aclaración sobre esa desvinculación de Brasil de la Convención de Ginebra.

“Las últimas medidas, como la desvinculación de Brasil de la Convención de Ginebra y la revocación de la ordenanza que determina la comunicación del aborto por violación a las autoridades policiales, deben ser aclaradas por el Gobierno Federal considerando que la defensa del no nacido se ha asumido un compromiso en campaña”, indican los obispos brasileños en la nota.

El episcopado que preside el arzobispo de Belo Horizonte, monseñor Walmor Oliveira de Azevedo, pide un “no contundente al aborto”. Y dice que todos los brasileños pueden estar unidos en la promoción de la dignidad de todo ser humano.

“La hora -dice el pronunciamiento- pide sabiduría y equilibrio para la búsqueda efectiva de la paz. Hay que recordar que cualquier atentado contra la vida es también una agresión al Estado Democrático de Derecho y configura ataques a la dignidad y al bienestar social”.

Y concluye: “La Iglesia, sin vínculo con el partido o la ideología, fiel a su Maestro, pide que todos se unan en la defensa y protección de la vida en todas sus etapas, una misión que requiere compromiso con los pobres, con las mujeres embarazadas y sus familias, especialmente con la vida indefensa en gestación”.

El pronunciamiento de la CNBB se produjo después de que el 16 de enero la nueva Administración revocase una norma aprobada durante la presidencia de Jair Bolsonaro que obligaba a los médicos y hospitales a notificar a la policía que iban a practicar un aborto a una víctima de violación. El expresidente, cuya posible implicación en el asalto a la Asamblea Nacional y otros poderes del Estado investiga la Justicia, intentó también que, antes de interrumpir su embarazo, a la gestante se le ofreciese la posibilidad de ver al embrión o al feto a través de una ecografía, algo que acabarían echando por tierra los tribunales.

En Brasil el aborto está autorizado por ley en caso de violación, peligro para la vida de la madre y si el feto presenta anencefalia.

Fuente: agencias