Miércoles 08.07.2020

el gobierno propone regularla

Los obispos españoles ante la posibilidad de la eutanasia legal

"Provocar la muerte de manera activa nunca es una buena solución", dijo el secretario de la CEE. Los catalanes apuestan por la solución de los cuidados paliativos, abogando por "una cultura de la vida y compasión verdadera".
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Los obispos españoles no quieren ni oír hablar de eutanasia y arremeten contra la eventual decisión del Congreso a favor de ella, incluso antes de que se produzca. Por eso, el obispo auxiliar de Valladolid y secretario general de la Confederación Episcopal Española, Luis Argüello, ha defendido este martes los cuidados paliativos como forma de hacer frente a las enfermedades incurables.

En un foro informativo del Norte de Castilla, Argüello ha insistido en "la radical dignidad de la vida humana en todo momento y toda circunstancia". "Y en ese sentido la radical dignidad de la vida humana hace que pensemos que provocar la muerte de manera activa nunca es una buena solución", ha añadido el prelado.

Por su parte, la Conferencia Episcopal Tarraconense, reunida  la pasada semana en Vic, apostó por los cuidados paliativos y por "una cultura de la vida y la compasión verdadera".

Durante la reunión, presidida por el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, los obispos abordaron la propuesta del Gobierno de regular la eutanasia y contaron con la participación de distintos expertos, como Ignasi Fuster, Joan Torra y Margarita Bofarull, que reflexionaron "sobre la cuestión del acompañamiento y la protección a los enfermos al final de la vida".

También se pronunció el administrador apostólico de Toledo, monseñor Braulio Rodríguez. En su carta semanal abordó este debate, y advirtió que la eutanasia es un “pecado grave y dañino”, y totalmente contrario a un “signo de civilización”. 

El prelado cuestionó que la aceptación de la eutanasia sea “un signo de civilización” o “un derecho humano” y por eso la calificó como “un pecado grave y dañino”, y “justamente lo contrario” a un signo de civilización.

“Ni la eutanasia ni el suicidio asistido hacen a la sociedad mejor ni más libre, ni son expresión de verdadero progreso. Eso es lo que se quiere ofrecer a la sociedad española, como si no tuviéramos problemas más urgentes que solucionar”, aseguró.

Además insistió en que la legalización de la eutanasia sería una ley “de un capitalismo salvaje, donde prevalece el dinero que la ley ahorrará al Estado o la sanidad pública”.

También insistió en que “el ser humano no pierde la dignidad por sufrir” y que “no se trata de sufrir por sufrir” y que “hay que cuidar al que sufre”.

“Por ello mismo es contradictorio defender la eutanasia en una época como la nuestra, en la que la medicina ofrece alternativas, si se utilizan los cuidados paliativos, como nunca hasta ahora”.

Además, recordó que no hay nada más pernicioso que “introducir razones ideológicas para justificar la eutanasia” y aunque esté "en el programa político de varios partidos” advirtió que “cumplir ese programa es extremadamente grave y denota poca atención a lo que está viviendo la gente”.

“Aunque se utilicen argumentos que parecen humanos, son antihumanos, porque atentan contra la dignidad humana”, aseguró Rodríguez.

Fuente: ACI / RD