Miércoles 22.05.2019

QUÉ DICE LA IGLESIA

“Los recursos son escasos”

Por: Mons. Ariel Torrado Mosconi

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-¿Qué tan preocupante es el estado de los templos del país?

-Muchos templos de gran valor artístico, arquitectónico, histórico y cultural corren serios peligros de mantenimiento. Los requerimientos para contribuir a su conservación son muchos: conciencia del valor inestimable de los edificios (a veces se hacen intervenciones inadecuadas que deterioran o aún destruyen el patrimonio), controles periódicos sobre estructura e instalaciones, supervisión de la seguridad, seguimiento de las variables naturales y humanas que influyen en su preservación. Todo esto requiere tiempo y recursos que desafortunadamente no estan disponibles en la medida necesaria. Hay prioridades pastorales y sociales ineludibles que obligan a postergar el cuidado edilicio. Por otra parte, si se postergan las necesarias acciones preventivas, los responsables se verán obligados a intervenir cuando el deterioro sea serio. En estos casos los costos son aún más elevados y a veces ya es demasiado tarde. Es bueno saber que en países como Alemania, Italia y Francia hay entidades gubernamentales, fundaciones y otros organismos privados que velan por la conservación de su patrimonio.

Aquí la responsabilidad recae mayoritariamente en las comunidades eclesiales, que no cuentan con los recursos necesarios para encarar semejantes obras, más allá de contados proyectos puntuales que se realizaron gracias a la contribución de organismos públicos y entidades privadas.

-¿Qué acciones proyectan para mejorar su preservación?

-Formamos un equipo de consulta con peritos de primer nivel, que trabajan ad honorem, que se encuentra a disposición de todas las diócesis del país. Se trata de arquitectos, ingenieros, historiadores, museólogos, conservadores, restauradores, especialistas en arte y en liturgia. Insistimos en la importancia de las acciones preventivas para contribuir a que las intervenciones sean menores.

Hay algunas acciones que se pueden llevar adelante aún sin recursos económicos. Es muy importante la formación en esta área ya que se pueden tomar medidas simples que pueden ayudar mucho a la conservación. El primer paso de nuestra tarea es la educación. Luego el trabajo de relevamiento que estamos llevando adelante gracias a la participación local en cada territorio que nos permitirá el necesario inventariado y catalogado que será el punto de partida para poner los ojos en su cuidado y conservación.