MENSAJE DESDE ROMA A SUS COMPATRIOTAS

"Mantengan la esperanza", pidió el presidente del Episcopado

Arellano Fernández, quien participa del Sínodo de la Amazonía, expresó su preocupación por la crisis y llamó a la paz social.
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"Les pido que mantengan la esperanza. Realmente estamos mal económicamente, todos tenemos que apretarnos el cinturón, pero se acercan tiempos mejores, lo mejor está por venir", dijo el presidente de la Conferencia Episcopal de Ecuador, Eugenio Arellano Fernández, haciendo referencia al actual Estado de excepción que ha sido declarado en todo el país.

El prelado, que participa del Sínodo sobre la Amazonía en el Aula Pablo VI del Vaticano, trazó en declaraciones a Vatican News un cuadro de situación sobre el momento que se vive en Ecuador.

"Se trata de una situación que estaba contenida y reprimida desde hace tiempo. Ecuador pasó por un gobierno anterior que había dispuesto de mucho dinero para hacer obras faraónicas y dicen que gran parte de ese dinero se ha perdido por el camino debido a la corrupción", explicó el prelado argumentando que eso es lo que circula a "vox populi".

Lo que vemos en Ecuador, dijo, "es fruto del paso de un sistema un poco dictatorial de pensamiento único a un gobierno actual más permisivo", por lo tanto es ahora cuando se puede ver la reacción del pueblo que empieza a discrepar y a organizarse para manifestarse, algo que antes no se podía hacer.

"Y todo esto se ha unido a la situación de penuria económica", añadió, y subrayó que el Gobierno "está arruinado" y si va adelante y no ha quebrado "es debido a la acción del Fondo Monetario Internacional, el cual como sabemos pone condiciones que a veces son humillantes y muy fuertes para los países pobres".

Una de esas "humillaciones", ha sido el retiro de los subsidios de los recursos naturales, "una acción para la cual el pueblo no estaba preparado y por eso se ha alarmado", aseveró.

El obispo ecuatoriano hito también un llamado esperanzador a sus compatriotas tras los recientes episodios de violencia en el país.

"Creo que el pueblo ecuatoriano tiene una vocación a la paz muy grande. No es un pueblo violento, sus habitantes son pacíficos. Hemos estado rodeados de guerrillas, por el norte en Perú y por el sur en Colombia y jamás hemos tenido esos acontecimientos en nuestra tierra. Yo les digo a los ecuatorianos que sigan adelante con ese amor por la paz y esto se fortalece en el hogar y en las familias", sostuvo.

"Les pido que mantengan la esperanza. Realmente estamos mal económicamente, todos tenemos que apretarnos el cinturón, pero se acercan tiempos mejores, lo mejor está por venir", concluyó.

Fuente: Vatican News