tras "diálogo franco" con las autoridades

Marcha atrás en Córdoba: Permitirán misas con hasta 30 fieles

El arzobispado dijo que pudo zanjar las diferencias sobre las interpretaciones a las medidas y valoró que se permitan los oficios religiosos con aforo y bajo protocolo. No obstante, deslizó que sigue "limitada" la atención espiritual.
Comparte

El gobierno de Córdoba dio marcha atrás y permitirá las misas con un máximo de 30 fieles, después de que el arzobispado local se quejará de las nuevas restricciones para las celebraciones religiosas en la provincia, a raíz de un brote de contagios de coronavirus

El arzobispado de Córdoba, Carlos Ñáñez, había cuestionado este jueves en duros términos las disposiciones gubernamentales y anticipó en un comunicado que no acompañaría esas medidas, por considerarlas "exageradas" y perjudicial para la vida espiritual de los cordobeses.

Este viernes, en un nuevo comunicado, el prelado expresó que tras un "diálogo franco" con las autoridades provinciales, se pudieron zanjar las diferencias e interpretaciones en cuanto a las nuevas disposiciones y detalló las celebraciones que siguen autorizadas en lugares de culto de la provincia.

"De acuerdo a la información facilitada por el COE central, en el protocolo  de flexibilización de las Iglesias y templos de culto en la Provincia de Córdoba (Anexo 58 del 15 de octubre de 2020), están permitidas: la apertura de los templos en un horario determinado, la celebración de bautismos y matrimonios, con un número máximo de participantes, y la celebración de la Eucaristía con una presencia máxima de treinta (30) personas. Por supuesto, observando en todo momento las indicaciones de los protocolos previstos y las normas de bioseguridad", indicó.

El arzobispo de Córdoba consideró que de esta "manera se puede llevar adelante, aunque limitadamente por el momento, la necesaria atención espiritual de los fieles que dice relación a su salud integral".

Ñáñez agradeció al gobernador y a sus colaboradores por "su disposición para el diálogo y para encontrar soluciones razonables y concertadas".

Este jueves, en otro texto muy duro, el arzobispado de Córdoba había expresado su "malestar" y propósito de no "acompañar medidas".

“Ante la perspectiva de suspender las celebraciones litúrgicas, he recurrido a la autoridad provincial, manifestando mi malestar y mi propósito de no acompañar esas medidas, que estimo exageradas, y que afectan a la salud espiritual de las personas, especialmente en un tiempo de cuarentena prolongada”, informó el propio Ñáñez acompañado por sus dos obispos auxiliares en un comunicado a sus fieles, en el que se aboga por una reconsideración de la medida.

En ese sentido, explica que “para una salud cuidada, todos los aspectos de nosotros mismos deben estar equilibrados. Mente, cuerpo y espíritu –puntualizan- tienen que estar en armonía unos con otros. No podemos centrarnos, solamente, en lo material y descuidar lo espiritual. Así nos lo enseña la buena ciencia, a lo que se agrega la experiencia de la situación que estamos padeciendo desde el mes de marzo”, completa.

“No veo, por tanto, dificultad en que, observando con prudencia y como se viene haciendo, las medidas protocolares, se pueda atender la imperiosa necesidad espiritual de todos los fieles”, dice Ñáñez y señala que “a lo largo de todo este difícil tiempo, hemos podido constatar que en nuestros templos católicos se han observado y se observan cuidadosamente, los protocolos aprobados por la correspondiente autoridad”.

Fuente: VR