Domingo 14.04.2024

Delitos de lesa humanidad en la dictadura

Militares procesados: El obispo castrense pide prisión domiciliaria

En la Misa Crismal que ofició en la catedral castrense, lo solicitó especialmente para aquellos sin sentencia que están enfermos. Advirtió sobre la existencia en los enjuiciamientos de "muchas injusticias, sin duda lo más parecido a la venganza".
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El obispo castrense, Santiago Olivera, abogó por el otorgamiento de la prisión domiciliaria a aquellos militares y miembros de las fuerzas de seguridad “enfermos y con años de prisiones preventivas”, pero sin sentencia, acusados de delitos de lesa humana cometidos durante la última dictadura, y señaló la existencia de “muchas injusticias, sin duda lo más parecido a la venganza”.

Fue en durante la prédica de la llamada Misa Cristal de Semana Santa que ofició en la capilla Stella Maris, principal templo de la diócesis castrense, en el barrio porteño de Retiro, ante jefes de las tres fuerzas armadas, de las fuerzas de seguridad y de numerosos capellanes castrenses.

“No puedo dejar de pensar en aquellos fieles nuestros que más están sufriendo, aquellos que enfermos y con años de prisiones preventivas, siguen sufriendo la cárcel y, lo que es peor, siguen sufriendo muchos de ellos por causa de miradas parciales e ideologizadas”, afirmó Olivera.

Tras señalar que “constatamos muchas injusticias, sin duda lo más parecido a la venganza”, señaló que el Papa Francisco “nos invitó a no dejarnos ganar por la ideología de un lado y de otro. Nos dijo el Santo Padre -añadió- que estar privado de libertad no es estar privado de dignidad”.

“No podemos dejar de pensar en tantas familias que, sufriendo en tiempos de democracia violencia y atentados, hoy se los sigue silenciando y etiquetando, sin recibir ningún tipo de de reconocimiento”, subrayó en referencia a las víctimas y familiares de atentados terroristas.

Luego citó al Papa Francisco que en su encíclica Fratelli Tutti afirma que “la violencia ejercida desde las estructuras y el poder del Estado no está en el mismo nivel de la violencia de grupos particulares. De todos modos -agrega el pontífice- no se puede pretender que sólo se recuerden los sufrimientos injustos de una sola de las partes”.

Más adelante, pidió que la memoria no opaque la verdadera historia, ni aún desde aquellos que han tenido en nuestra para mayores responsabilidades, pues nunca se deben silenciar o negar situaciones violentas y dramáticas que hemos vivido de uno u otro lado, insisto, aunque haya mayor responsabilidad por parte de quienes nos gobiernan”.

“La impunidad de donde venga, siempre prepara nuestros delitos”, advirtió.

Y completó: “Quiera Dios que la historia triste y violenta de nuestra patria no se repita y que nosotros, como Iglesia diocesana, seamos instrumentos para sanar, reconociendo aquellas cosas que no han sido caminos evangélicos y las que sirvan para el encuentro y para la paz”.

Según la Unión de Promociones militares, a fines de febrero había 24   procesados en penales u otras instalaciones y 248 con prisión domiciliaria. Y 115 condenados en penales u otras instalaciones y 491 con prisión domiciliaria.

Desde que se iniciaron los juicios fueron procesados 812 y condenados 1.083, fallecieron 830, de los cuales 705 murieron sin sentencia firma y 125 con sentencia firme. Actualmente hay 274 presos con sentencia firme.

 Fuente: Clarín y VR