En el marco de su gira por Chipre y Grecia

Monja argentina le cuenta al Papa su experiencia de vida y con refugiados

La religiosa santiagueña y perteneciente al Verbo Encarnado detalló cómo llegó a la pequeña isla griega Tinos y aseguró que estaba dispuesta a "dar la vida" por esa comunidad. En Chipre, Francisco saludó a argentinos integrantes de los Cascos Azules.
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En el marco de su 35° viaje apostólico a Chipre y Grecia, incluyendo la isla de Lesbos, el Papa Francisco saludó a Cascos Azules de la Fuerza de Tarea Argentina 58, que cumplen funciones de mantenimiento de paz en la isla mediterránea, y en Atenas lo visitó una monja santiagueña que trabaja con refugiados.

Una monja argentina relató este sábado al pontífice cómo terminó en una pequeña isla griega, Tinos, donde existe una importante comunidad de católicos, durante un acto en la iglesia de San Dionisio en Atenas, en la primera jornada del viaje del Papa a Grecia.

"Mi nombre de religiosa es María Virgen del Prado Bravo, soy nacida en Argentina en la provincia de Santiago del Estero, de una familia católica, la mayor de ocho hermanos. Pertenezco a la rama femenina de la familia religiosa del Verbo Encarnado, del Instituto Servidoras del Señor y de la Virgen de Matara, que fue fundado en la Argentina", se presentó.

La monja continuó, en español, explicándole que a los 18 años de edad ingresó al noviciado con las hermanas Servidoras, que en 2017 fue destinada a Italia para poder continuar los estudios de formación y fue allí cuando recibió el "destino para fundar una comunidad en la isla de Tinos Grecia".

"No fue una sorpresa para mí porque yo me había ofrecido internamente a Dios para venir a misionar. Algo me decía que era este lugar, aunque no conocía mucho, ni el idioma, la cultura, la gente", añadió.

"Llegamos tres hermanas para la fundación a la isla de Tinos, dos argentinas y una de Albania, para la asistencia del Santuario de la Virgen de Vrysi, también para ayudar en los apostolados de la diócesis. No sabíamos el idioma, no hablábamos nada, pero la gente y nosotras estábamos tan contentos que parecía que nos conocíamos de toda la vida", añadió.

Y para finalizar le dijo: "Quiero que sepa que estamos dispuestos a dar la vida por Grecia y de trabajar por las almas para la gloria de Dios" y "me comprometo a rezar por usted Santo Padre y le pido humildemente su bendición", tras lo cual el papa la saludó cariñosamente.

Los católicos autóctonos en Grecia no superan los 35.000 y se encuentran sobre todo en las islas, mientras que la mayoría son sobre todo inmigrantes.

La isla de Tinos es uno de los lugares donde desde hace siglos conviven ortodoxos y católicos y existen hasta 220 iglesias católicas.

Con los Cascos Azules en Chipre
En Chipre, el Papa Francisco saludó a un grupo de los Cascos Azules argentinos que forman parte de la Misión de Mantenimiento de Paz de las Naciones Unidas en esa República europea, la Unficyp.

Durante su visita de tres días a Chipre, el Pontífice recibió a primera hora de este sábado -poco antes de viajar a Grecia- en la Nunciatura Apostólica de la capital chipriota Nicosia a un grupo de los 268 hombres y mujeres que conforman la Fuerza de Tarea Argentina (FTA), presente en el país desde 1993.

"Me gustaría expresar mi gratitud a todos por el recibimiento y el afecto que me han demostrado, así como es reconfortante conocer comunidades de creyentes que viven el presente con esperanza y apertura hacia el futuro, que comparten esta gran visión con los más necesitados", les dijo Jorge Bergoglio.

La misión de paz de Naciones Unidas de la que forman parte los Cascos Azules se encuentra desplegada a lo largo de la denominada "línea verde" que divide la República de Chipre, al Sur, y la República Turca del Norte de Chipre, establecida en 1974 tras la invasión de Turquía a la isla más oriental de Europa.

"Los @cascosazulesARG que cumplen Misiones de Paz en Chipre tuvieron un cálido encuentro con el Papa Francisco, donde le transmitieron el compromiso de nuestro país y del @MindefArg de colaborar en el mantenimiento de la Paz y con ayuda humanitaria para los refugiados", destacó desde Twitter el ministro de Defensa, Jorge Taiana, al referirse a la reunión.

Los Cascos Azules estuvieron acompañados por su capellán, el sacerdote Mario Cáceres.

"¿Qué sería de Chipre sin la presencia de su misión", les agradeció el Pontífice a los militares argentinos al despedirse. Un grupo de los Cascos Azules había participado ayer de la Misa del Papa en el Estadio GPS de Nicosia con una bandera argentina entre los 10.000 fieles presentes.
Al encuentro de hoy asistieron también la mayor general Ingrid Gjerde, comandante de la misión, y el jefe de la Fuerza de Tarea 58, teniente coronel Walter Alexander Parzsyk.

Repartidos entre el Ejército, Fuerza Aérea y Armada, los Cascos Azules son parte de una aporte argentino ininterrumpido desde 1993 a la Fuerza de las Naciones Unidas para el Mantenimiento de la Paz en Chipre.

El contingente argentino tiene dos bases en Chipre, llamadas San Martín y Campo Roca, y una unidad aérea de helicópteros.

Fuente: Agencias