Miércoles 24.02.2021

ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA

Morir para vivir, la clave pascual

Por: P. Guillermo Marcó

La pasión y muerte de Jesús es una respuesta compasiva de Dios a la humanidad. Y un mensaje de que hay que pasar por la cruz para llegar a la gloria de Cristo. La Semana Santa mostró la vitalidad de la Iglesia porteña.
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Cada año después del tiempo de Cuaresma se renueva “la experiencia de la Pascua”, igual y distinta a la vez. Hace 10 años estaba con un amigo mío -escéptico en cuestiones de fe- recorriendo la Plaza de San Pedro y él me decía: ¿Cuánto tardará esto en convertirse en un museo? Se refería a su experiencia de visitar otras ruinas de Roma que en su momento fueron lugares de culto y hoy son solo habitados por el viento y objeto de admiración de los turistas. Es que, cuando la gen- te deja de rezar en ellos, los templos se convierten en museos.

Su reflexión me hizo pensar. De hecho, en Europa uno visita muchas bellísimas iglesias convertidas en sitios turísticos, donde casi nadie reza o celebra. Como mi amigo vive en Europa me costaba trasmitirle la diferencia de lo que nos pasa acá. Lo que se vive en esta última Semana Santa viene a cuento.

La pasé con unos cuantos jóvenes de la Pastoral Universitaria que se quedaron en Buenos Aires para hacer “Pascua Jóven”, como en tan- tas parroquias y comunidades. Me enriquecieron al hacerme mirar lo mismo con otros ojos.

El jueves los llevé a la misa Crismal en la catedral, durante la que los curas porteños renovamos las promesas que hicimos en nuestra ordenación delante de nuestros obispos y el arzobispo Mario Poli. Fueron tantos los sacerdotes que la procesión demoró 20 minutos hasta que el cardenal Poli llegó al altar. Es una ocasión en la que los curas nos reencontramos, a veces después de un buen tiempo, y nos reconocemos con alegría.

Al salir, los jóvenes me comentaban que los había conmovido esa confraternidad. Y que apreciaban el sí que tantos le habían dado al Señor, que admiraban ver en cada cura la obra que seguramente hacen y que gustaban la sensación de que la Iglesia estaba viva.

Muchos habían visitado la catedral como sitio histórico con sus colegios, pero nunca habían participado de una celebración allí. Se maravillaron con el coro y el sonido del órgano; sin duda Dios vive en su Iglesia. Así, el templo cobra sentido cuando se usa para lo que fue pensado. Y la Iglesia sigue en pie porque sus miembros cada día, como hormigas, no dejan de anunciar las palabras del Señor.

El Vía Crucis por avenida de Mayo fue multitudinario. No sé calcular, y tal vez tampoco sea importante la cifra, pero era impactante ver varias cuadras totalmente colmadas de gente. Caminamos a paso lento evocando la pasión y muerte de Jesús en las 14 estaciones.

Posiblemente, muchos nos seguirán preguntando: “¿Dónde está tu Dios? ¿Por qué tanto dolor en el mundo? La Pasión es una respuesta compasiva de ese Dios que se “abaja” a respirar, sufrir y morir por amor. Decía San Juan de la Cruz: “Si quieres la Gloria de Cristo, hay que pasar por su cruz para llegar”. No se engañen, no busquen otra puerta porque las demás están cerradas. Difícil comprender la belleza de la renuncia, de la negación de sí, pero allí reside el secreto de la pascua. En morir para vivir, en renunciar para recibir.

Para nosotros no fueron días de vacaciones, sino de cansancio, pero que nos permitió morir para vivir. Como dice un antiguo himno de la liturgia: “Quién diga que Dios ha muerto, que salga a la luz y vea, si el mundo es o no tarea de un Dios que sigue despierto; ya no es su sitio el desierto, ni en la montaña se esconde. Decid si preguntan dónde es qué Dios está –sin mortaja- en donde un hombre trabaja y un corazón le responde”. Feliz Pascua de Resurrección.

BUENAS NOTICIAS

Arranca el 2º Festival de cine religioso (ARFECINE)

Con la proyección de importantes películas se realizará, en la ciudad de Tandil, la segunda edición del Arfecine, que tendrá lugar del 10 al 12 de abril y luego se extenderá a diferentes puntos del país. Entre los films más destacados estará Ida, ganadora como película extranjera en el último Oscar; el documental argentino Francisco de Buenos Aires, Tierra de María y Kreuzweg, camino de la cruz, premiada como mejor película en la SEMINCI de Valladolid.

Himno para la Jornada Mundial de la Juventud


Se presentó el himno de la Jornada Mundial de la Juventud que se hará en Cracovia el próximo año. La versión en español fue producida por el grupo Banuev y cuenta con la participación de importantes artistas argentinos. La presentación se hizo el pasado 1º de abril, en el auditorio de la Conferencia Episcopal Argentina.