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Nace la Conferencia Eclesial de la Amazonía a ocho meses del sínodo

Al no tratarse de una Conferencia Episcopal "refleja la unidad en la diversidad". Busca dar respuesta a la evangelización y a "los gritos de los pobres y de la hermana madre Tierra". Está presidida por el cardenal Hummes.
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Los frutos del Sínodo para la Amazonía se van concretando poco a poco. Este 29 de junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo, “como gesto de su vocación para afirmar la identidad de la Iglesia, y de su opción profética y en salida misionera que brota como llamado ineludible para el tiempo presente”, ha visto la luz la Conferencia Eclesial de la Amazonía.

Este nuevo organismo eclesial responde, como recoge el comunicado oficial, firmado por monseñor Miguel Cabrejos, presidente del CELAM, y el cardenal Claudio Hummes, presidente de la REPAM y la Conferencia Eclesial de la Amazonía, a lo que fue propuesto por los padres sinodales en el Documento Final del Sínodo, en una tentativa de “que ayude a delinear el rostro amazónico de la Iglesia y que continúe la tarea de encontrar nuevos caminos para la misión evangelizadora”, (DF 115), lo que fue reforzado por el Papa Francisco en Querida Amazonía, “que los pastores, consagrados, consagradas y fieles laicos de la Amazonía se empeñen en su aplicación" (QA, 4).

Los pasos finales se han dado en una asamblea virtual celebrada los días 26 y 29 de junio, lo que es visto, según el comunicado, como “una novedad del Espíritu, y hace parte de este esperanzador kairós que continúa el camino sinodal para abrir nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral en la región panamazónica”.

Un elemento que se debe destacar, todavía más en vista de la sinodalidad, un forma de ser Iglesia que está siendo impulsada decisivamente por el Papa Francisco, “quien ha acompañado cercanamente todo este proceso”, es que se trata de una Conferencia Eclesial y no episcopal, un nombre aprobado por unanimidad, así como “su identidad, composición y modo general de funcionamiento (estatuto)”, que “refleja la unidad en la diversidad de nuestra Iglesia”, y que cuenta con el apoyo “de importantes miembros de la Santa Sede que sienten la cercanía y relación directa con el Sínodo de la Amazonía y con la misión de la Iglesia en este territorio”.

"Es nuestra responsabilidad constituir esta Conferencia, animados por nuestro querido Papa Francisco. Él mismo sugirió el nombre”, dijo Hummes al momento de la inauguración.

Czerny, Hummes y Martínez de Aguirre

Al frente de la nueva conferencia estará el relator del Sínodo para la Amazonía, el cardenal Hummes, que contará como vicepresidente con uno de los secretarios del Sínodo, monseñor David Martínez de Aguirre, obispo de Puerto Maldonado (Perú), un lugar que ya se ha convertido en un hito en la historia reciente de la Iglesia de la Amazonía. Junto con ellos estará monseñor Eugenio Coter, obispo del Vicariato Apostólico de Pando (Bolivia), en representación de las Conferencias Episcopales del territorio Amazónico, junto con las presidencias del CELAM, REPAM, CLAR y Cáritas y AlyC. La mayor novedad está en la presencia de los pueblos originarios, inclusive con dos mujeres, la señora Patricia Gualinga del pueblo kichwa-Sarayakú (Ecuador); la hermana Laura Vicuña Pereira del pueblo Kariri (Brasil); y el señor Delio Siticonatzi del pueblo Asháninka (Perú).

Por las instancias vaticanas participan el cardenal Baldisseri, de la Secretaría del Sínodo de los Obispos; el cardenal Ouellet, de la Congregación para los Obispos; el cardenal Luis Tagle, de la Congegación para la Evangelización de los Pueblos, y el cardenal Czerny del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral.

Patricia Gualinga, lideresa indígena, con mucha esperanza, ante el nacimiento de esta entidad declara: “La Iglesia católica necesita entender a los pueblos indígenas, ¿cuál es el idioma que están hablando? Tratar de comprender que la iluminación del Espíritu está en estas culturas, y que allí está el gran aporte que vamos a dar a la humanidad como pueblos originarios para que no se destruya la creación, la casa común. Ese es un compromiso que la Conferencia debe comenzar a ejecutar con celeridad, con profundidad para el bien de toda la humanidad”.

No podemos olvidar los “tiempos difíciles y excepcionales para la humanidad” que estamos viviendo -continúa el comunicado oficial-, una realidad que “impacta fuertemente a la región panamazónica”, con más de 400 mil casos confirmados y más de 13 mil fallecidos como consecuencia del coronavirus, algo que hace más visibles “las realidades de violencia, exclusión y muerte contra el bioma y los pueblos que la habitan, claman por una urgente e inminente conversión integral”. En ese contexto, “la Conferencia Eclesial de la Amazonía quiere ser una buena noticia y una respuesta oportuna a los gritos de los pobres y de la hermana madre Tierra”, fruto de una alianza entre la Iglesia católica y los pueblos originarios, que estrechó sus lazos de forma decisiva durante el proceso sinodal.

Al mismo tiempo, esta Conferencia Eclesial de la Amazonía, quiere ser “un cauce eficaz para asumir, desde el territorio, muchas de las propuestas surgidas” en la Asamblea Sinodal, y junto con eso, “un nexo que anime a otras redes e iniciativas eclesiales y socio-ambientales a nivel continental e internacional”, como se recoge en el Documento Final del Sínodo.


Fuente: RD / Vatican News