No existe un derecho al aborto

Por: Jorge Nicolás Lafferriere

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La Constitución de los Estados Unidos no contiene un derecho al aborto. Este es el mensaje central que la Suprema Corte de los Estados Unidos ha dado en el histórico fallo “Dobbs v. Jackson Women’s Health Organization” del 24 de junio de 2022. Al analizar la constitucionalidad de una ley de Mississippi, el tribunal dejó sin efecto los precedentes “Roe” (1973) y “Casey” (1992) que habían sostenido, de forma manifiestamente equivocada, que existía tal derecho. No existe un derecho así en la Constitución, ni siquiera implícitamente. De esta forma, la discusión se traslada ahora a las legislaturas de cada estado, que son las que tienen la autoridad para regular o incluso prohibir el aborto.

Aunque el análisis de la sentencia requiere una reposada lectura para detenerse en los detalles de las complejas cuestiones implicadas, podemos decir que “Dobbs” marca un hito en la tormentosa historia judicial del aborto en Estados Unidos y se presenta como un punto de partida hacia la protección jurídica plena de la vida humana en todas sus fases.

El fallo tiene una proyección global, en tanto pone en claro que el aborto no puede considerarse un derecho como erróneamente pretenden algunas organizaciones y grupos de presión.

En nuestro país, este fallo permite alimentar esperanzas de que en los Tribunales y en el Congreso se revierta el camino de legalización del aborto que comenzó con el fallo “FAL” de la Corte Suprema del año 2012 y tuvo su apogeo con la ley 27610 aprobada a fines de 2020. Además de las diferencias que existen con los Estados Unidos en cuanto al valor de los precedentes judiciales y a la distribución de competencias entre el nivel federal y el estatal, en nuestro caso existen sólidos argumentos para sostener que la Constitución no solo no contiene ningún derecho al aborto, sino que va mucho más allá y protege explícitamente la vida humana desde la concepción. Por tal motivo, es evidente que en Argentina el debate está lejos de haberse cerrado, pues la ley de aborto presenta serias fallas constitucionales.

El aborto es un fracaso, nunca un derecho. El aborto es siempre un mal, nunca una solución. Ciertamente, este fallo no resuelve todos los problemas que rodean al aborto, como tampoco es justa la ley de Mississippi que dio origen a la causa. Pero con “Dobbs” se ha reabierto una cuestión que algunos consideraban cerrada y ello demuestra que la vida siempre se abre camino. Nos toca a nosotros trabajar para que no solo se deroguen las leyes injustas, sino para que cada madre pueda encontrar todo el apoyo para llevar adelante el embarazo de modo que promovamos la vida humana desde su concepción. Ese es el gran desafío que sigue.



El autor es profesor de Derecho Civil en la Universidad Católica Argentina