INTERRELIGIOSO

Otra vez la convivencia religiosa fue premiada

Valores Religiosos distinguió al Papa por sus esfuerzos en favor de la paz en Siria. Y a la Iglesia Ortodoxa Siriana y al Gran Muftí de Damasco por haberse sumado. También, a universitarios católicos y judíos que hacen tareas solidarias en un barrio porteño.
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Como ocurre desde hace 11 años, Valores Religiosos otorgó los premios al compromiso religioso en la sociedad y al testimonio de fe a través de una obra concreta. Además, entregó los certificados a los asistentes al VII curso de Formación en Diálogo interreligioso, que organiza anualmente. Fue durante un concurrido acto realizado en la sede de la Pastoral Universitaria de Buenos Aires, que contó con la asistencia de referentes de diversos cultos y numeroso público en un clima de gran camaradería.
El premio al compromiso religioso recayó en el Papa Francisco por sus acciones en favor de la paz en Siria -que conllevó el objetivo de evitar una acción militar desde el exterior, cosa que se logró- y a una iglesia ortodoxa y un dignatarios del islam que acompañaron las iniciativas del pontífice, en particular la Jornada Mundial de Oración y Ayuno por la Paz en Medio Oriente y todo el Mundo, que encabezó en la Plaza de San Pedro el 7 de setiembre pasado.
Por el Papa, recibió la distinción el consejero de la Nunciatura Apostólica, el sacerdote filipino Arnaldo Catalán; por la Iglesia Siriana Ortodoxa de Antioquía, su arzobispo en la Argentina, Crisóstomo Gassali, y por el Gran Mutfí de Siria, Ahmad Badreddin Hassou, el sheij del Centro Islámico de la República Argentina, Abd Rabbel Naby El Hefnawy.
El padre Catalán dijo que los papas y la Iglesia prefieren no recibir premios y, en cambio, destacar “lo que se puede lograr cuando se trabaja mancomunadamente, como en este caso”. El arzobispo Gassali señaló que la lengua de su religión es el arameo, pero que las accionesen favor de la paz  mostraron que “nos une el lenguaje del amor y el diálogo”. A su vez, el sheij agradeció los esfuerzos del Papa por evitar una intervención armada y subrayó que lo que une a todas las religiones es “la búsqueda de la paz porque sin ella no hay nada”.
El premio al testimonio de fe mediante una obra concreta fue otorgado al Grupo Generación Universitaria compuesto por jóvenes católicos que, junto con estudiantes judíos, realizan los fines de semanas tareas solidarias en el barrio porteño Ramón Carrillo, en Villa Soldati. En particular, construyeron un salón para la parroquia Virgen Inmaculada. El párroco de Villa Soldati, padre Pedro Baya Casal, destacó el hecho que todos los sábados desde temprano los jóvenes cargan  baldes y ladrillos para mejorar el barrio.
Entre los presentes, se contaron el director de Cultos de la Ciudad de Buenos Aires, Alfredo Abriani; el padre Omar Di Mario, miembro de la comisión de Ecumenismo del arzobispado porteño; el presidente de la Asociación Civil Trabajar para la Caridad, que lleva adelante Valores Religiosos, Luis Crego; el titular de ANDAR, Luis Cejas, que promueve el suplemento y el portal; la dirigente islámica Nancy Falcón, directora del Centro Cultural Alba; David Frol, de la Iglesia mormona; Jorge Mazzitelli, de los scouts judíos y José Del Corral  del proyecto vaticano Escuelas Concurrentes.
Los certificados del curso  fueron entregados por su directora, Gloria Williams de Padilla. El curso es auspiciado por el Gobierno de la Ciudad, la Fundación Noble y el Instituto de Diálogo que encabezan el padre Marcó, el rabino Daniel Goldman y el islámico Omar Abboud. Desde que comenzó a dictarse, hace siete años, ya pasaron más de 250 personas. El curso es gratuito.