A raís de la operación militar de Israel

Párroco de Gaza: "La situación humanitaria es realmente trágica"

El argentino Gabriel Romanelli afirma que el ataque fue "un duro golpe para la población", a la que “tomaron por sorpresa”. “No hay voluntad política de encontrar respuestas”, lamenta, ya que “muchos están interesados en entorpecer [la paz]” en la región.
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La operación militar de Israel contra Gaza en respuesta al lanzamiento de cohetes desde la Franja el pasado fin de semana “ha sido un duro golpe para la población”, afirmó el párroco de Gaza Gabriel Romanelli, quien espera el permiso de las autoridades israelíes para volver a su parroquia.

"Dejan pasar a los periodistas, a los diplomáticos de la ONU, pero no me dejan pasar a mí, que vivo en Gaza", contó preocupado el sacerdote argentino. De momento, se encuentra a la espera de que los contactos realizados por la embajada y el Patriarcado latino le permitan “volver lo antes posible”.

"Aparentemente en las últimas horas la tregua se ha mantenido", confirma el padre Romanelli, quien se ha mantenido en "contacto permanente" con el vicepárroco y las religiosas que trabajan con él. Aunque la gente está acostumbrada a la violencia, el sacerdote del Verbo Encarnado afirma que en el último año la situación ha estado relativamente tranquila.

A ello se suman "más de 10 mil permisos de trabajo en Cisjordania para ciudadanos de la Franja" y "los 700 permisos de salida para cristianos durante Semana Santa, que se prorrogaron hasta fines de junio". Estos elementos, afirma, habían alimentado un cauto optimismo, favoreciendo un "clima de tranquilidad" que ha quedado destruido en unos pocos días de bombardeos.

“Han sido meses extraños, sin bombas; la gente había vuelto a frecuentar las playas y el mar. Ahora se están sintiendo las primeras consecuencias, con la electricidad que ha pasado de ocho a cuatro horas diarias”, revela.

“Para nosotros [católicos y sacerdotes] que trabajamos para curar traumas y asegurar un futuro para los jóvenes -añade- ha sido un golpe muy duro, porque debilita lo que hemos hecho hasta ahora. Estas cosas alimentan el deseo de huir, y, sobre todo entre los cristianos, un sentimiento de resignación y profundo desaliento”.

El ataque se produjo en respuesta al reiterado lanzamiento de cohetes desde la Franja, y se llevó a cabo con la intervención de la aviación y un bombardeo constante que destruyó más de 140 objetivos, entre ellos un "túnel de ataque" utilizado por la YI, y mató a dos altos comandantes del movimiento yihadista.

Durante el fin de semana la parroquia suspendió todas las actividades, desde el campamento de verano hasta las reuniones preparatorias para el nuevo año escolar, y solo se mantuvieron las misas y la adoración del Santísimo Sacramento. “Tan pronto como me den permiso para regresar, retomaremos el trabajo”, aclara el padre Romanelli.

“No es cierto -concluye el sacerdote- que no exista una solución para Gaza. No hay voluntad política de encontrar respuestas, pero como señalaba Juan Pablo II, la paz mundial depende de Jerusalén y Tierra Santa. Hoy muchos están interesados en entorpecerla, solo hace falta buena voluntad y compromiso”.

Fuente: Asia News