La última convocatoria había sido en 2019

Fue masiva la peregrinación a Luján luego de dos años de restricciones

Este año, esta demostración de fe, una de las más importantes del país, volvió a hacerse de manera presencial, y se realizó bajo el lema “Madre, míranos con ternura, queremos unirnos como pueblo”. El cardenal Mario Poli ofició la misa central en la plaza
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Con una participación masiva, los peregrinos caminaron durante largas horas para llegar a la Basílica de Luján como un acto de fe. Los organizadores afirmaron que estaban sorprendidos por la cantidad de personas que se sumaron a la caminata, aunque reconocieron que no se alcanzaron los entre 500.000 y el millón de participantes que participó en encuentros anteriores.

La peregrinación central se inició el sábado por la mañana en otro santuario, el de San Cayetano de Liniers, en la calle Cuzco 150. A partir de las intenciones del año pasado, se decidió que el evento se realizara bajo el lema: “Madre, míranos con ternura, queremos unirnos como pueblo”.

Con ánimo popular, la multitud fue llegando a Liniers con bombos, platillos y banderas. La emoción antes de partir y las promesas de llegar se replicaban cada pocos metros. Un abrazo que fundía a un hijo y a su padre, que dejaba el bastón unos instantes y se sostenía en sus brazos para recibir la promesa de que caminarían por él. La emoción de un joven papá que agradecía por el nacimiento de su hija y la conmoción de aquellos que volvieron a peregrinar tras la pandemia.

En las afueras al Santuario, la Familia Grande Hogar de Cristo (FGHC), lucía su bandera "Puertas abiertas del Hogar de Cristo" y era el Padre Pepe, integrante del grupo de curas villeros, quien expresaba a la comunidad que durante el camino verían pasacalles con la intención que reza “Ni un Pibe Menos por la Droga” en este año donde se cumple el 15° aniversario de la FGHC.

Unos 6.500 voluntarios participaron de la organización de la multitudinaria peregrinación, asistiendo a los fieles a lo largo del recorrido de 60 kilómetros y en las postas sanitarias. Con canciones, frases de aliento y oraciones, los fieles peregrinaron y durante el recorrido recibieron asistencia de los voluntarios.

Además de los 40 puestos de hidratación, también se contó con asistencia médica en más de 70 puestos sanitarios, masajistas y el servicio de 40 ambulancias que permanecieron atentas ante cualquier eventualidad que pudiera surgir.

Con el paso firme, los distintos grupos se convertían en multitud y se mezclaban las banderas que identificaban a todas las localidades del conurbano bonaerense y también al interior con presencia de fieles de La Plata, Junín, Mar del Plata, Chacabuco, Trenque Lauquen, entre otros. El sentido comunitario primaba y siempre había un agua o un mate para compartir, un comentario de cuidado y una anécdota para reír.

Las distintas congregaciones que se sumaban al paso de la Peregrinación sostenían sus símbolos religiosos locales y así el camino a Lujan también iba al paso de imágenes de San José, San Cayetano y la Virgen de Dolores. Cientos de curas y monjas bendecían el paso de los peregrinos y los alentaban a seguir haca Lujan bajo el cuidado y la devoción a la Virgen.

Luego de 12 horas de caminata, empezaron a llegar los peregrinos, en horas de la madrugada, llevando la imagen peregrina de la Virgen de Luján, que fue bendecida por el Papa Francisco durante la Jornada Mundial de la Juventud del año 2013 en Río de Janeiro. Este año le correspondió a la diócesis de Morón la misión de trasladar la imagen religiosa a lo largo de todo el camino.

Además de la llegada a la Basílica, uno de los momentos más emotivos fue el momento de encender las velas a la medianoche. De esa manera, mientras continuaban caminando, los fieles rezaron un Ave María y buscaron “iluminar las intenciones de todos”.

A la madrugada la Virgen llegó a Luján e ingreso en su casa, su hogar, al que miles de argentinos concurrieron para renovar su fe como pueblo, pidiendo paz y trabajo. Agradeciendo la vida y manifestando que la fe es un sentimiento popular de los argentinos.

El domingo temprano, a las 7 de la mañana, se ofició la Misa central de la 48ª Peregrinación Juvenil a Luján, que fue presidida por monseñor Mario Poli, arzobispo de Buenos Aires. “Oremos por nuestros gobernantes, para que busquen ser instrumento de encuentro entre todos los argentinos”, fue el ruego de Poli, ante miles de fieles reunidos en la plaza Belgrano, frente a la Basílica.

El cardenal imploró que el pueblo argentino pueda encontrar la ayuda necesaria para poder unirse como pueblo. “Qué lindo sentirnos en el camino como hermanos, como un pueblo peregrino, fraterno, solidario, cómo nos gustaría que esta fuerza fraterna se proyecte sobre la Argentina (...) Encontremos la paz y la ayuda necesarias para unirnos como pueblo”, dijo el Arzobispo en su homilía.

Después de la ceremonia principal, durante todo el domingo, se siguieron oficiando misas cada dos horas (y hasta las 19 horas) para los peregrinos que iban llegando a lo largo del día. La peregrinación y la ceremonia religiosa fueron transmitidas por el canal de YouTube “LaPereLujan”, y también vía redes sociales, para que los fieles que por diferentes motivos no pudieron asistir participaran también de este encuentro con la Virgen de Luján en una fecha tan especial. La idea de los organizadores era que todo el que lo deseara pudiera “vivenciar el camino hacia la casa de la Madre de la Patria, porque es Ella quien camina hacia nuestros hogares, nos lleva su amor y su protección”.

En paralelo con la peregrinación, se dio impulso a dos campañas solidarias. Una consistió en imprimir la foto de una persona desaparecida para contribuir a la búsqueda y pedir por ella y sus allegados; la otra, llevar un alimento no perecedero para la labor de Cáritas.

Fuente: Infobae/Caminos Religiosos