ANTE UNA NORMA QUE, AFIRMA, NACIÓ “INJUSTA”

Poli y aborto legal: “Esto ocurre con un gobierno que se dice popular”

El primado argentino cuestionó que el Congreso, impulsado por la Casa Rosada, haya consagrado el “derecho a quitar la vida a los seres que se están gestando” en medio de la pandemia y a espaldas de una mayoría que rechaza “el descarte de los más débiles”.
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El arzobispo de Buenos Aires y primado argentino, criticó en duros términos que el Congreso, por impulso del gobierno que “se dice popular”, haya aprobado la ley de aborto el pasado 30 de diciembre, en una jornada que definió como “sombría” y en la que se consagró “el derecho a quitar la vida a los seres que se están gestando”.

El una reflexión sobre la sanción de la ley, vicepresidente segundo de la Conferencia Episcopal Argentina, reconoció que “resultó difícil definir el sentimiento de impotencia y tristeza, al no poder defender el derecho de tantas almas inocentes ante una ley que por muchos motivos nace injusta y tan contraria a la cultura y sentir del pueblo”.

Poli describió la triste paradoja de que “mientras un grupo de jóvenes y militantes partidarios celebran hasta el paroxismo la consagración del derecho a quitar la vida a los seres que se están gestando, la inmensa mayoría de los argentinos contemplamos asombrados el avance de una legislación que prioriza el descarte de los más débiles y se ha puesto el derecho elemental que nos permite participar de la fiesta de la existencia, desde el mismo momento en que acontece el maravilloso don de la vida desde el instante de la concepción”.

“Paradójicamente, esto ocurre con un gobierno que se dice popular y en el contexto de una pandemia que se cobró hasta el momento más de cuarenta mil muertos, y amenaza con una segunda réplica de contagios”, sostuvo.

El primado imaginó “que el mismo dolor habrán padecido la Virgen y San José camino a Egipto, cuando se enteraron del infanticidio que llevó a cabo el rey Herodes: acaso pensaban en el dolor de jóvenes esposos, a quienes se les arrebataba el hijo, sin poder hacer nada ante el brutal atropello del poder de turno”.

No obstante, el arzobispo celebró que “mientras somos peregrinos en la tierra, y nos cuesta atravesar estos momentos aciagos, viene en nuestra ayuda el magisterio del papa Francisco, quien nos propuso un año dedicado a la figura de San José, quien se echó al hombro el cuidado de María y el Niño Jesús, y lo hizo con un corazón de padre”.

“Muchas veces ocurren hechos en nuestra vida cuyo significado no entendemos y nuestra primera reacción es a menudo de decepción y rebelión”, admitió, pero pidió dirigir la mirada hacia san José, quien “deja de lado sus razonamientos para dar paso a lo que acontece y, por más misterioso que le parezca, lo acoge, asume la responsabilidad y se reconcilia con su propia historia”.

“Si no nos reconciliamos con nuestra historia, ni siquiera podremos dar el paso siguiente, porque siempre seremos prisioneros de nuestras expectativas y de las consiguientes decepciones”, aseveró.

Poli dijo que compartió estas reflexiones a fin de “poner una mirada esperanzadora sobre el momento que vivimos” y estimó que esperaba que contribuyan a “discernir y renovar nuestra confianza en que finalmente se impondrá el Dios de la vida, por caminos que solo Él conoce”.

El 30 de diciembre, el Senado transformó en ley el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) por 38 votos afirmativos, 29 negativos, una abstención, tres ausentes y un senador en licencia.

En una sesión de poco más de doce horas, trató el tema por segunda vez en dos años y esta vez revirtió el rechazo de 2018, con un intenso debate que dejó muchas sorpresas y terminó definiendo la paridad partir del voto positivo de un puñado de indecisos de distintas fuerzas políticas que preservaron su punto de vista hasta último momento.

Fuente: VR y agencias