Miércoles 23.06.2021

EL IMPACTO DE LA CRISIS EN LOS ARGENTINOS

Por ansiedad y desesperanza aumentó el “malestar psicológico”

Llegó al 23,6% de la población urbana en 2020, por lo que alcanza el nivel más alto en 10 años, según los datos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA. Precariedad e informalidad laboral, más caída del ingreso por la inflación, entre los factores.
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Ismael Bermúdez

Por el aumento de la precariedad e informalidad laboral, la mayor caída de los ingresos con relación a una inflación ascendente y el persistente retroceso de la actividad económica, el año pasado el malestar psicológico alcanzó el valor más elevado de toda la década: el 23,6% de la población urbana argentina manifestó sentir inquietud, agitación, nerviosismo, desesperanza, tristeza y cansancio, de acuerdo a los datos del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) que se expusieron en un Seminario de Cáritas.

Además, una de cada cuatro personas consideró que “en el último período, frente a un problema prefiere evitarlo o negarlo y este indicador también ascendió a valores de los más altos en la línea temporal en estudio (25,6%)”, explicó Solange Rodríguez Espínola, doctora en Psicología y Coordinadora del Programa Capital Humano y Bienestar del Observatorio.

Según los datos presentados, entre las personas activas mayores de 18 años, que tuvieron un retroceso por la pérdida de puestos laborales, sólo el 43,7% manifestó tener un “empleo pleno” no obstante haber tenido una caída en sus ingresos reales. Otro 44,4% registró “empleo o subempleo precario” y 13,9% estuvo desocupado.

Aún así, por el “efecto desaliento” la desocupación real fue del 28,5% por el aumento de la cantidad de activos que pasaron a la inactividad por la falta de ofertas laborales y las restricciones para la búsqueda de trabajo.

Así, “los pobres poseen mayor incidencia de malestar psicológico en comparación con los no pobres, aunque en 2020 decreció en los pobres y se elevó en los no pobres”. De aquí se infiere que, por la mayor vulnerabilidad, entre los sectores medios aumentó "la sintomatología ansiosa-depresiva". Para la UCA, la pobreza llegaba a 44,2 % de la población a fin de 2020.

Rodriguez Espínola explicó que “los pobres poseen mayor evitación y negación a la hora de afrontar los problemas en comparación con los no pobres. En 2020 las personas pobres elevaron sus guarismos de afrontamiento negativo respecto al año anterior”. Así, el año pasado “decreció el malestar psicológico levemente en las personas de estrato socio laboral bajo marginal, mientras aumentó en el resto de las categorías”.

Por otra parte, al estudiar las fluctuaciones del malestar psicológico en los jefes y jefas de hogar según la seguridad alimentaria de los hogares, en los que se garantizó la seguridad alimentaria disminuyó el malestar psicológico durante 2020.

En cambio, en los jefes y jefas de los hogares que sufrieron inseguridad alimentaria aumentaron los niveles de malestar psicológico, mostrando un escenario en que, a mayor severidad de inseguridad alimentaria, mayor incremento interanual del malestar. “Las que más padecieron la elevación de los niveles de malestar fueron las jefas de los hogares en los que hubo inseguridad alimentaria severa”, subrayó.

Fuente: Clarín