La manifestación de fe más importante del país

Por la pandemia se suspendió la peregrinación juvenil a pie a Luján

Lo anunció el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli. De todas formas, se podrá hacer de modo virtual ya que la imagen peregrina igual será transportada, se harán las paradas y los rezos y podrá seguirse en directo a través de las redes sociales.
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Sergo Rubin

Por la persistencia de la pandemia –que por ahora no da señales de amainar- y al igual que otras concentraciones masivas, también las grandes manifestaciones de fe del país no se concretarán este año. El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, anunció este martes la suspensión de la peregrinación a juvenil a Luján, que se realiza el primer fin de semana de octubre. Será la primera vez desde su creación, en 1975, que no se hará la expresión de religiosidad popular más multitudinaria.

En Salta –donde se produjo últimamente una explosión de contagios- ya se había anunciado la suspensión de la tradicional procesión del Señor y la Virgen del Milagro –que también congrega a una enorme cantidad de fieles- y que debía realizarse este martes desde la catedral hasta las afueras de la capital de la provincia. Además, se descuenta que tampoco se hará el 25 de setiembre la procesión por la fiesta de la Virgen del Rosario de San Nicolás, la tercera gran manifestación de fe.

Al hacer el anuncio a través de facebook, el cardenal Poli pidió reemplazar la caminata por “una oración en el templo, en la parroquia o sencillamente en la casa”, especialmente aquellos que hicieron la promesa de ir este año. Además, la comisión organizadora informó que la marcha se podrá hacer de modo virtual ya que la imagen peregrina de la Virgen hará igual el recorrido, con las habituales paradas y rezos, y todo será transmitido en directo por las redes sociales.

“Queríamos decírselo porque algunos de ustedes, a pesar de las circunstancias, seguramente tienen alguna promesa que cumplir por una gracia recibida de la Virgen y también para pedir por una circunstancia especial que está atravesando un familiar o amigo”, les dijo Poli a los fieles. En ese sentido, les pidió que “cambien esta promesa y seguramente nos vamos a encontrar el año que viene para rendirle nuestra devoción a la Virgen de Luján”.

También invitó a rezar “para que Dios por medio de la santísima Virgen nos libre de este flagelo que estamos padeciendo los argentinos y toda la familia humana”; por “aquellos que están en la primera línea: los médicos, los enfermeros, los administrativos de hospitales y clínicas” y por “la gente que perdió el trabajo; son muchos los que la está pasando mal y la solidaridad nos llama a rezar mucho y pedirle a Dios para que nos dé una mano”.

Ya se había suspendido otra peregrinación muy relevante: la que se realiza cada 16 de julio al santuario de Nuestra Señora de Itatí, en Corrientes. De todas maneras, no se pudo evitar algunos fieles salieran a la ruta para realizarla.  Por eso, el cardenal Poli y los organizadores de la caminata a Luján pusieron y seguirán poniendo mucho énfasis en que nadie trate de hacerla igual, sino que haga un rezo individual o la realice de modo virtual.

La suspensión de las manifestaciones de fe en la Iglesia católica por la pandemia se suman a la de las misas, que todavía continúan vedadas en la ciudad de Buenos Aires y casi todo el conurbado, salvo el partido de San Miguel (solo en lugares abierto y con pocos fieles). En rigor, la veda de los oficios con fieles en la zona metropolitana abarca a todos los cultos.

En muchos lugares del interior, después de una flexibilización de las restricciones a la actividad religiosa, el rebrote del virus obligó a volver a endurecer las medidas.

Fuente: Clarín y VR