Miércoles 12.06.2024

contribuye a su reinserción en la sociedad

Presos portugueses construyen los 150 confesionarios para la JMJ

El proyecto ayuda a mostrar a la comunidad que dentro del establecimiento penitenciario “se hacen cosas buenas”. Los confesionarios estarán ubicados en el Parque del Perdón y al tratarse de un trabajo remunerado se valora la labor de los reclusos.
Comparte

Reclusos de las cárceles portuguesas de Paços de Ferreira, Oporto y Coimbra están construyendo los 150 confesionarios que estarán disponibles en el Parque del Perdón, para los peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud Lisboa 2023.

Paulo Domingues, que acompañó la construcción de los confesionarios en Coimbra, narró que el proceso “fue fantástico” y que la iniciativa funcionó como “un abrazo” de la sociedad, como una forma de proximidad, según se lee en la web oficial de la JMJ Lisboa 2023.

Fernando Pinto Correia forma parte del equipo del establecimiento penitenciario de Porto, y es uno de los internos que está “enteramente dedicado a este proyecto”, confesando que el trabajo “le alivia la cabeza”, ya que es una forma de recordar tareas "que venía haciendo desde pequeño".

José António da Silveira, director de la Cárcel de Paços de Ferreira, relata que la obra va a “velocidad de crucero”, a pesar de la rotación de los integrantes del equipo de trabajo.

El responsable valora proyectos similares que ayuden a mostrar “a la comunidad, a la sociedad”, que dentro del establecimiento penitenciario “se hacen cosas buenas”.

"Por lo general, cuando se habla de una prisión, lo que piensa la gente que no conoce la realidad es siempre cosas negativas. Y no, aquí se hacen cosas muy buenas, tenemos hombres muy capaces, hombres muy competentes, gente con muchas ganas de cumplir su condena y volver a casa”, agregó.

En la Cárcel de Oporto, los reclusos exhibieron una placa que se colocará en todos los confesionarios realizados por este equipo. Manuel Dias, encargado de barnizar la madera, dice que el trabajo ha “salido bien” y expresa su alegría por formar parte de este proyecto, a pesar de la lástima que siente al no poder ver a los jóvenes sentados en los confesionarios.

Paulo Teixeira fue quien escogió a los seis hombres del Establecimiento Penitenciario de Porto para formar parte del equipo que ayudaría en la construcción de los 50 confesionarios, personal que necesitaba adaptarse para responder al desafío y al mismo tiempo “cumplir” con la vida y reglas de un establecimiento penitenciario.

“Aceptaron el proyecto muy bien y están ilusionados”, subrayó el responsable, que añadió que tiene la misión de animar y poner a trabajar al equipo.

En Coimbra, tras dos meses de trabajo, los confesionarios se enviaron a Lisboa, fruto del trabajo de cinco reclusos. Pedro Silva, que formó parte del equipo, quiere participar en la JMJ Lisboa 2023, ya que tiene previsto salir de prisión el 10 de junio. Hasta que llegue el día, contempla la construcción de los confesionarios como “un desahogo para el estrés y el día a día”.

“Espero que les guste, que admiren el trabajo que se hizo. De mi parte pongo empeño, amor y dedicación”, dijo.

La organización explica que la construcción de confesionarios es un servicio pago, y así se valora el trabajo que realizan los presos y se contribuye a su reinserción en la sociedad.

Los confesionarios estarán ubicados en el Parque del Perdón, un espacio donde “los peregrinos podrán tener un encuentro con Cristo Misericordioso a través del Sacramento de la Reconciliación”, entre el 1 y el 4 de agosto, de 10 a 18.

La JMJ Lisboa 2023 tendrá lugar del 1 al 6 de agosto, y la organización anunció que hay 600.000 peregrinos preinscritos, de 184 países, en una lista encabezada, en cuanto a cantidad de participantes, por España, Italia y Portugal.

Fuente: AICA