RESTITUCIÓN LA VIRGEN, PUNTO DE PARTIDA

Quieren que el Papa vaya a Malvinas para encuentro católico-anglicano

Un sector de la Iglesia pide que Francisco viaje a las islas en 2021. La iniciativa forma parte de una apuesta mayor: que la Argentina y Gran Bretaña confraternicen por la vía religiosa. El Papa aún no respondió la propuesta. El análisis de Sergio Rubín.
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Por Sergio Rubin

Establecer una relación entre el osito Winnie the Pooh y la Virgen de Luján podría sonar irreverente. ¿Qué punto de contacto puede haber entre el personaje de los cuentos infantiles ingleses con la advocación mariana argentina que veneran millones de católicos? Ninguno. Pero, si se mira bien, hay uno. Porque cientos de libros de Winnie te Pooh fueron regalados a los moradores de las Islas Malvinas por el canciller del entonces presidente Carlos Menem, Guido Di Tella, en el marco de su fracasada “política de seducción”. De hecho, muchos terminaron en el tacho de basura de sus destinatarios. Mientras que el intercambio de imágenes de la Virgen de Luján entre británicos y argentinos ocurrido esta semana ante el Papa Francisco tiene más posibilidades de convertirse en el inicio de un hasta ahora esquivo acercamiento. 

La “política de seducción” de Di Tella hace rato que es historia. Pero la confraternidad por la vía religiosa apenas está comenzando. En rigor, empezó hace tres años cuando Daniel Doronzoro, líder del grupo “La Fe del Centurión” -que promueve retiros espirituales y celebraciones religiosas para ex combatientes y familiares de argentinos caídos en la guerra del Atlántico Sur- detectó hojeando una revista de nuestros veteranos de Malvinas el paradero de la imagen de la Virgen de Luján que había sido llevada a las islas al comienzo de la conflagración para confortar a las tropas argentinas. Nada se sabía de ella desde el final de las acciones bélicas. Hasta que Doronzoro estableció que estaba en la catedral católica de las Fuerzas Armadas británicas de San Miguel y San Jorge, en Aldershot, ubicada a unos 60 km de Londres.

La detención de la imagen abrió paso a una serie de gestiones para su restitución a la Argentina tras haber sido durante 37 años objeto de veneración y ruegos por los caídos y sus familiares de uno y otro lado del conflicto en el templo británico. Ante el pedido del obispo castrense argentino, Santiago Olivera, a su par del Reino Unido, Paul James Mason, este –previa consulta al Gobierno- aceptó entregarla. Y con el visto bueno del Papa Francisco se acordó que la devolución se concretaría ante el pontífice. Pero por respeto a los católicos británicos y atentos a la consideración que había tenido con la imagen decidieron que en ese mismo acto le entregarían una réplica. Y le propusieron a Francisco que bendijera a ambas. Así fue y el intercambio en la Plaza de San Pedro ante ex combatientes no solo fue cordial, sino que tuvo ribetes emotivos.

Ahora, otras iniciativas están en carpeta como la construcción de un oratorio en el cementerio de Darwin que impulsan los familiares de los caídos argentinos. Mientras que “La fe del Centurión” promueve un encuentro ecuménico entre católicos y anglicanos de ambos países en las Malvinas para el 21 de setiembre 2021, Día Internacional de la Paz, con el fin de profundizar los lazos y reafirmar la vocación pacífica. Las gestiones -que están bien encaminadas- con el clero católico y anglicano británicos se iniciaron hace meses y siguieron en la recepción tras el intercambio de imágenes en la embajada argentina ante la Santa Sede. Pero los promotores juegan fuerte: quieren que lo presida Francisco y el primado anglicano, Justin Welby.

Con un Papa que aún no puso fecha para su visita al suelo continental de su patria, parece todavía más lejano que se aventure a pisar las Malvinas. Pero Francisco es osado y nada debería descartarse de antemano. Al menos eso sostiene la esperanza de los impulsores. Cuentan, además, con un punto a favor: las relaciones del pontífice con el primado anglicano pasan por un gran momento. De hecho, el Papa tiene en carpeta un viaje a Sudán del Sur con Welby para apoyar el proceso de paz en ese desgarrado país. Además, recientemente el príncipe Carlos participó en El Vaticano de la ceremonia de canonización de un compatriota, el cardenal John Henry Newman, a quien elogió sin retaceos en un artículo que escribió para el diario vaticano L’Osservatore Romano.

Los promotores del encuentro ecuménico no quieren que allí se hable de la reivindicación argentina de la soberanía sobre las islas para no introducir un factor de tensión que abortaría desde el vamos la iniciativa. Apuestan, en cambio, a que la dimensión religiosa se convierta en un novedoso espacio de acercamiento entre argentinos y británicos, que quizá llegue a tener algún impacto en la relación con los isleños –los principales opositores, vale recordar, a cualquier acuerdo-, más efectivo que el curioso regalo de Di Tella. Solo el tiempo dilucidará si lo tendrá. Y si bien la frase está trillada, tal vez sea oportuno señalar aquí que de los laberintos se sale por arriba.

Fuente: Clarín y VR