una emisora sostenida por sus oyentes

Radio María, la onda católica para todo el país

Desde sus estudios en Córdoba y Buenos Aires, funciona en red con 175 emisoras en Argentina. Es parte de una iniciativa presente en 67 países.
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En un medio tan competitivo como es el mercado de la comunicación, que una radio tenga 175 emisoras que cubran todas las provincias argentinas, sostenida económicamente sólo con el aporte regular de los oyentes, es un hecho revolucionario, o tal vez, milagroso, como aseguran quienes trabajan en Radio María.
El proyecto -que forma parte de la Asociación Radio María, fundada en Italia, en 1987, hoy presente en 67 países- empezó a gestarse   n el país de un  todo muy rudimentario.  “Comenzamos a hacer radio en el garaje de una parroquia y de a poco fuimos encontrando la vocación al servicio de la evangelización de la comunicación”, recuerda su director, el padre Javier Soteras, quien en ese entonces era párroco en Córdoba. A partir de 1995, ya con dedicación exclusiva, y junto a un grupo de laicos, desarrolló el emprendimiento para toda la Argentina.
Soteras explica que “en el territorio nacional todas las emisoras están en red y su vínculo tecnológico de comunicación es el satélite Panamsat 5 compartido, además, con los proyectos de radio María de América Latina”. Funciona las 24 horas, pero “en vivo” de 6 de la mañana a 12 de la noche. Se calcula que tiene unos 200 mil oyentes diarios, aunque de mañana y en algunos programas especiales llega a los 700 mil en todo el país. Sin publicidad de ningún tipo, mensualmente 35.000 oyentes aportan voluntariamente para su sostenimiento.
La programación de Radio María en el país incluye, como caracteriza a todas las emisoras que integran la asociación en el mundo, el rezo diario del Rosario y determinadas celebraciones. El resto se estructura en base a programas donde se abordan las más diversas problemáticas como el narcotráfico, la trata de personas, la ecología, la tenencia de la tierra o el diálogo político. “Lo hacemos con referentes y estudios serios para  concientizar a la audiencia y ayudar a que se vayan creando políticas públicas”, dice Soteras. Agrega que “en este tiempo de crisis mundial estamos
enfocados en el aspecto económico, pero sin salirnos del análisis cultural porque todos los emergentes críticos en la sociedad tienen que ver con un proceso cultural muy acelerado y profundo”. 
Las 52 personas que trabajan a tiempo completo en la asociación  son profesionales jóvenes o de edad intermedia de distintas áreas de la comunicación, administración y desarrollo institucional. Hay otras 800 a tiempo parcial distribuidas en todo el país con servicios más vinculados a la difusión, ya que por ahora, la radio, tiene sólo dos estudios, uno en Córdoba y otro en Buenos Aires. “Nuestro desafío, según la nueva ley de medios, es desarrollar puntos de información en cada lugar -anuncia Soteras-, por eso ahora vamos a comenzar con una escuela de formación dentro de lo
que es nuestra perspectiva de comunicación”.