También es "testigo" del amor en las bodas

Religiosa bautiza y confiesa sin dar la absolución en la Amazonía

La monja sostiene que la participación de la mujer en la vida de la Iglesia tiene que ser mayor. "Poco a poco vamos caminando hacia la Iglesia que nos reconozca" expresó, y aseguró que "la presencia de la mujer es grande y fecunda" en la Amazonía.
Comparte

"Piano, piano". La religiosa colombiana Alba Teresa Cediel Castillo, de las Misioneras de la Madre Laura, trabaja desde hace años en la Amazonía, y se encuentra en Roma participando en el Sínodo de la Amazonía. Desde la Sala Stampa, ha dado una lección a los rigoristas: el cambio ya está aquí, aunque todavía haya mucho miedo para sacarlo adelante. Estas hermanas, al menos, han superado su temor. Así, a preguntas de los medios, Cediel indicó que ella y sus hermanas bautizan, son testigos del amor cuando una pareja se quiere casar e incluso escuchan confesión aunque no puedan dar la absolución.

"La participación de nosotras como mujeres, como dicen en italiano: Piano, piano, piano. Poco a poco vamos caminando hacia la Iglesia que nos reconozca. La presencia de la mujer en la selva de la Amazonía es muy grande y hay muy pocos sacerdotes y tienen que ir de un sitio a otro, sin embargo nosotras hacemos una presencia constante", ha comentado. Además, ha puntualizado que en cada uno de esos lugares donde las religiosas están presentes, no solo de su congregación sino también de otras, hacen "lo que puede hacer una mujer desde el bautismo como mujeres sacerdotes, reinas y profetas".

"Acompañamos a los indígenas en los diferentes eventos, cuando el sacerdote no puede hacer presencia y se necesita que haya un bautismo, nosotras bautizamos, si alguien se quiere casar, nosotras hacemos presencia y somos testigos de ese amor, y muchas veces nos ha tocado escuchar en confesión, no hemos dado la absolución pero en el fondo de nuestro corazón hemos dicho: 'Con la humildad de que este hombre o mujer se acerque a nosotras, por situaciones de enfermedad o ya próximos a la muerte', nosotras creemos que Dios Padre también actúa ahí", ha explicado.

En este sentido, ha insistido en que "la presencia de la mujer es muy grande y fecunda" en la Amazonía y necesaria porque los sacerdotes y obispos tienen que estar de un lado a otro y "la Amazonía es demasiado grande" y eso genera "grandes costes".

Fuente: RD