Miércoles 24.04.2019

JUDIOS

Se aproxima la fiesta más jovial

Por: Daniel Goldman

Se trata de la festividad de Purim. Es usual vestirse con disfraces, máscaras y sombreros.
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A propósito de la nota de Tzvi sobre el tema del calendario, me atrevo a añadir un pequeño detalle, y es que el día 15 del mes de Adar se celebra la festividad de Purim. Este año, en el calendario gregoriano coincide su inicio con la noche del 23 de marzo.

Esta fiesta resulta la conmemoración más divertida del calendario, que revive una suerte de rehabilitación ante una amenaza de exterminio contra los hebreos en la antigua Persia.

Acorde al registro de documentos antiguos, el rey Ciro construyó uno de los mayores imperios, que abarcaba todo el oeste de Asia y Egipto. La historia de Purim acontece durante el reinado de uno de sus descendientes, Asuero, hijo del famoso rey Darío (año 486 a.e.c.).

La hazaña de “Purim” (vocablo en idioma persa que significa suerte o destino) está registrado en el Libro de Ester. El texto posee una prosa directa, con pocas metáforas. Los protagonistas de esta leyenda son Ester y su tío Mardoqueo. La trama plasmada en una ágil escritura, cuenta el accionar de una joven judía de la antigua Persia, que deviene en reina, poniendo su vida en peligro y evitando finalmente una catástrofe.

Similar a un thriller con mudanzas inesperadas, y digno de un guión de una película, el autor bíblico va desarrollando permanentemente escenarios cambiantes (el palacio, la calle, la plaza). Desde una perspectiva litúrgica, a diferencia de otras conmemoraciones, Purim reviste del símbolo zigzagueante del destino en la historia y la esperanza permanente de poder superar las vicisitudes.

Otra característica es que en el libro de Ester no aparece el nombre de Dios. Por este motivo los comentaristas del Medioevo insisten en que el destino de un pueblo no puede quedar librado exclusivamente a la providencia divina, sino que deviene de una construcción cotidiana a partir del cual cada nación de la tierra perciba el deber de ser protagonista de su historia así como responsable de su propio rumbo.

Vale la pena repasar algunas de las costumbres más características de esta fiesta:

1) Durante el servicio religioso vespertino y matutino se realiza la lectura íntegra del libro de Ester. La misma se realiza en forma de canto, con una melodía muy característica y singular.

2) Dado el clima de júbilo de la celebración, es costumbre vestirse con coloridos disfraces, máscaras y sombreros que llamen la atención y provoquen alegría.

3) Resulta obligación durante la jornada otorgar presentes y alimentos a los necesitados, ya que toda celebración que no se comparte con otros no es realmente una “fiesta”.