203° años de la independencia

Tedeum en Tucumán: "La inequidad social también es violencia"

El arzobispo tucumano, Cárlos Sánchez, lamentó que los argentinos "nos hayamos acostumbrado" a esa situación que "se instaló en todos los rincones de nuestra Patria". Asistió la vicepresidenta, Gabriela Michetti, con funcionarios nacionales y provinciales
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El arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, consideró que "la inequidad social también es violencia", y lamentó que los argentinos "nos hayamos acostumbrado" a esta situación que "se instaló en todos los rincones de nuestra Patria". 

El arzobispo de Tucumán lo dijo en la homilía del solemne tedeum realizado el martes en la catedral tucumana, al conmemorarse el 203° aniversario de la Declaración de la Independencia Nacional.

El presidente Mauricio Macri no participó de la acción de gracias por la Patria en Tucumán, aunque sí lo hizo la vicepresidenta Gabriela Michetti, funcionarios del gabinete nacional y el gobernador de Tucumán, Juan Manzur.

"Parece ser que el hecho de haber nacido en una zona más próspera que otra otorgue más derechos que a los que les ha tocado ver la luz en zonas más inhóspitas, sin poder disponer de los bienes de la sociedad", continuó Sánchez.

A la vez, el arzobispo lamentó que "una franja cada vez más amplia, generaciones enteras, parecen condenadas a vivir con menos de lo mínimo, sin trabajo, sin acceso real a la educación, a la salud, a la vivienda digna, sin acceso a la justicia".

También dijo que "hoy más que nunca, dadas las prácticas deleznables de la mala política y de la corrupción, no vemos la pobreza como una desgracia o una maldición sino como la decisión de unos cuantos que instrumentalizan cruelmente esa condición para mantener o acrecentar el poder".

Durante el sermón, Sánchez pidió recuperar "la pasión por la Patria", porque "es imprescindible para poder afrontar el desafío que nos presenta este tiempo sumamente difícil y duro para los argentinos". 

"Esto implicará llevar en nuestro corazón y en nuestra vida los rostros concretos de los hermanos que sufren esta cultura del descarte en la que estamos sumidos, y la pasión por el encuentro y la paz de los argentinos", promoviendo un diálogo que sea "claro, afable, confiado y prudente". 

"Es hora de saber cómo diseñar, en una cultura que privilegie el diálogo como forma de encuentro, la búsqueda de consensos y acuerdos, pero sin separarla de la preocupación por una sociedad justa, memoriosa y sin exclusiones", reclamó el arzobispo.


Fuente: Telam / AICA