El cumpleaños 90 de su prima, la excusa

Un día de Francisco con familiares: emoción, afecto y comida típica

"Giorgio" hizo un viaje privado a Asti, en la zona del Piamonte, donde fue recibido -con lágrimas en los ojos- por la cumpleañera Carla Rabezana. Charla y almuerzo compartido en el que no faltaron los agnolotti del pin, la "bagna cauda" y el postre bonet.
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El Papa Francisco visita este sábado las tierras de su familia de origen, las verdes colinas de Asti, en el Piamonte (norte de Italia), donde para muchos simplemente seguía siendo "Giorgio".

Este sábado en Portacomaro, el Sumo Pontífice almorzó con su prima Carla Rabezana para celebrar su nonagésimo cumpleaños; entonces sa subió al Tigliole d'Asti para reunirse con otro prima, Delia Gay.

En Portacomaro el Papa Bergoglio es "Giorgio", con un declinación en italiano de su nombre español de Jorge que parece querer subrayar la espontaneidad y la simpleza que acompaña su presencia.

A la prima Carla, que la abrazó a su llegada con lágrimas en los ojos, el pontífice le hizo una especie de afectuoso recordatorio: "Para los 90 años no se puede llorar". Y ella respondió: "No lloro, no lloro, no quiero llorar. O Giorgio, que gusto verte de nuevo..."

En la mesa de su prima Carla el Papa Bergoglio probó junto a otros cinco familiares un menú de especialidades piamontesas: flan de jamón, ensaladilla rusa, los clásicos agnolotti del plin, llamados así porque, para prepararlos, la pasta debe ser pellizcada y "plin" en dialecto es pellizco y de segundo asado con guarnición de verduras y la famosa salsa "bagna cauda" y de postre el bonet, una especie de flan de cacao.

"Disfrutaba de todo", reveló uno de los comensales, el primo Elio Bellero, de 77 años.

"Es un simple conversador. Imagina lo que sucede a veces, que me llama cuando estoy con amigos de bolos. Y él, sin problemas, se pone a charlar tranquilamente sobre diversas cosas con todos", bromea.

"Carla -dijo Claudio, del quiosco del pueblo- siempre viene aquí para comprar rompecabezas y cuando habla de sus llamadas telefónicas con el Papa, lo llama Giorgio. Tanto es así que la primera vez ni entendí quién era. Pero ahora, a estas alturas, es Giorgio para todos".

En junio de 2015, había estado de visita oficial en Turín y también en esa ocasión pudo abrazar a su familia.

Su abuelo, Giovanni Bergoglio (1884) emigró a Turín en 1906 y se casó con Rosa Vassallo, natural de Piana Crixia (Liguria), mientras que el padre del pontífice, Mario Bergoglio, nació en Turín en 1908, pero más tarde la familia volvió a Asti (en julio de 1818), donde abrió una tienda de ultramarinos y residió en la calle Fontana, en Corso Alessandria y en la calle dell 'Ancient Mint, antes de emigrar a Argentina. 

Fuente: Agencias