JUDIOS

¿Un fenómeno espacial causó el incendio de Sodoma?

Por: Norma Kraselnik

Arqueólogos afirman haber descubierto pruebas de un estallido de una roca espacial sobre la ciudad bíblica.
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Cuando Abraham y su familia se asentaron en el país de Canaán hubo riña entre los pastores del patriarca y los de su sobrino Lot, ya que se disputaban la tierra fértil para sus animales. Ambos, entonces, decidieron separarse y Lot se dirigió hacia el este, hacia el valle del Jordán. Ubicó sus tiendas hasta la ciudad de Sodoma, en una “tierra de regadío” (Génesis 13:10). A continuación el redactor nos explica que eso fue “antes de que Dios destruyera Sodoma y Gomorra”. El capítulo concluye: “Y los habitantes de Sodoma eran muy malos y pecadores contra Dios”.

Sodoma junto con otras cuatro ciudades formaban una pentápolis a orillas del Mar Muerto, en un valle caracterizado por sus pozos de betún.

El texto enfatiza una y otra vez la condición malvada de los sodomitas pero es en el capítulo 19 donde se describe la situación concreta de mayor perversidad que determina el castigo divino. Los moradores de Sodoma al enterarse de que Lot habría recibido a unos huéspedes -que eran justamente los enviados de Dios para investigar cuán grave era la maldad de sus pobladores-, le exigieron que los entregara para violarlos: “Sácalos para que los conozcamos” (Gen. 19:5). Tras un forcejeo, los enviados exhortaron a Lot a que huyese con su familia porque Dios iba a destruir la ciudad. Cuando ya se encontraba a resguardo “Dios hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego desde el cielo. Y arrasó aquellas ciudades, y toda la redonda con todos los habitantes de las ciudades y la vegetación del suelo” (Gen 19:24-25).

Durante muchos años, los estudiosos discutieron sobre esta terrible lluvia de azufre y fuego considerándola una catástrofe natural y especularon con una erupción volcánica o un terremoto. Luego de quince años de minuciosas excavaciones en el sitio arqueológico de Tell el Hamman, las ruinas de una ciudad de la Edad de Bronce Medio, en Jordania, al noreste del Mar Muerto, los científicos observaron una capa desordenada y oscura de 1,5 metros de carbón, alfarería fundida, adobe derretido y un gran número de minerales también fundidos como iridio, níquel, oro, plata, y cuarzo, entre otros.

Obtuvieron así las pruebas que les permitieron publicar, en la revista Scientific Reports, la evidencia de que un estallido aéreo, una roca espacial helada e invisible, impactó en la zona de Tell el Hamman hace 3600 años (alrededor del 1650 a.C.) a una velocidad de aproximadamente 38.000 millas por hora (61.000 km/h).

Los coautores del artículo, entre ellos arqueólogos, geólogos, químicos, mineralogistas y expertos en impacto cósmico, luego de analizar el material hallado en la excavación, describieron el fenómeno como una roca que explotó en una enorme bola de fuego a unos 4 kilómetros sobre el suelo. Fue una explosión mil veces más potente que la bomba atómica de Hiroshima. La temperatura del aire se elevó rápidamente, lo que generó que la ropa y la madera estallaran inmediatamente en llamas y las espadas, lanzas, el adobe y los objetos de cerámica comenzaran a derretirse. La ciudad finalmente se incendió y desapareció.

El equipo que trabajó en el análisis del material obtenido en las ruinas argumenta que es posible que una descripción oral de la destrucción de un centro urbano cerca del Mar Muerto se haya transmitido durante generaciones y que luego haya quedado registrada como la historia que conocemos de la Sodoma bíblica.