primer aniversario del pontificado

Un “huracán” de fe que cumple un año

Por: Sergio Rubin

En apenas 12 meses, que se cumplen mañana, el argentino que llegó a ser Papa logró revitalizar el anuncio del Evangelio e infundirle alegría y esperanza no sólo a la Iglesia, sino a la humanidad. Así lo considera uno de los sacerdotes que más influyó en su formación: el jesuita Juan Carlos Scannone.
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En su primer año de papado, Francisco no sólo logró revitalizar el anuncio del
Evangelio, sino que brindó un nuevo mensaje de alegría y esperanza a la Iglesia y a la humanidad, opina el jesuita Juan Carlos Scannone, uno de los sacerdotes que más inf luyó en la formación de Jorge Bergoglio. Con 82 años de edad y casi 52 ejerciendo el ministerio, fue durante una década y media testigo calificado de la maduración religiosa de Bergoglio,  primero como su profesor de griego clásico y literatura, y luego como compañero de comunidad cuando el hoy Papa era estudiante de teología, luego provincial de los jesuitas y, finalmente, rector del colegio Máximo, de San Miguel. En diálogo con VR, Scannone - uno de los desarrolladores de la Teología del Pueblo, que tanto valora Bergoglio- analizó los primeros doce meses de Francisco.
¿Qué implica que un Papa sea latinoamericano y jesuita?
-Ser latinoamericano (y argentino) le aporta poder llevar a la Iglesia universal la novedad creativa de una Iglesia que ya no es sólo Iglesia-reflejo sino Iglesia-fuente, como lo muestran los documentos desde Medellín a Aparecida, la explicitación y puesta en práctica original de la opción preferencial por los pobres, el surgimiento de la teología de la liberación, de la teología del pueblo, la revalorización teológica y pastoral de la piedad popular, las comunidades eclesiales de base, la lectura popular de la Biblia, etc. Ser jesuita le aporta, entre otras cosas, el carisma del discernimiento de espíritus para una lectura cristiana de los signos de los tiempos y el gobierno de la Iglesia.
¿Cómo evalúa el primer año de Francisco? ¿Considera que consiguió revitalizar el anuncio del Evangelio?
-Por supuesto que no sólo logró revitalizar el anuncio del Evangelio con sus gestos,  palabras y escritos, sino que está dando un nuevo mensaje de alegría y esperanza a la Iglesia y a la humanidad. Los cardenales antes de la elección consideraron urgente avanzar en la reforma de la curia romana para dotarla de más eficiencia y transparencia y en una mayor colegialidad con menos centralismo de Roma.
¿Cómo ve la respuesta  del Papa a esos desafíos?
-Está respondiendo muy bien a esos desafíos, por ejemplo, habiendo constituido la comisión internacional de 8 cardenales, reformando  la estructura del sínodo y convocando uno extraordinario y otro ordinario, reforzando la colegialidad episcopal y la participación eclesial, ya desde el inicio al acentuar su condición de Obispo de Roma, y luego, por las consultas que hace a los cardenales, obispos y al pueblo fiel (me refiero al cuestionario por el sínodo extraordinario) para que le ayuden a gobernar la Iglesia.
¿En qué consiste el cambio en general que impulsa Francisco? ¿Podríamos afirmar, en síntesis, que busca una Iglesia misericordiosa y alegre con pastores austeros y cercanos, y  laicos decididos?
-Sin limitar el cambio a eso, puede decirse, como usted señala, que “busca una Iglesia misericordiosa y alegre con pastores austeros y cercanos, y laicos decididos”. ¿Observa resistencias internas?
-Hay resistencias externas, como las de quienes critican su enfoque social y opción por los pobres como si fuera marxista, sin conocer bien ni la doctrina social de la Iglesia ni el marxismo. Probablemente hay también resistencias
internas de minorías, aunque no aparezcan públicamente, pero creo que la mayoría de los  pastores y del pueblo fiel, y aun no católicos y no cristianos, lo apoyan y tienen puesta mucha esperanza en él. En lo puntual, parece estar avanzando en una revisión de la prohibición de comulgar que pesa sobre los divorciados .
¿Lo ve así?
-Desea que el sínodo delibere y lo aconseje acerca del mejor enfoque pastoral con respecto a ese problema, de acuerdo tanto con la indisolubilidad del matrimonio como con la misericordia de Dios hacia los divorciados que desean comulgar. La respuesta será seguramente pastoral y misericordiosa y, probablemente, diferenciada de acuerdo a las diversas circunstancias de las personas. Francisco ratificó la oposición de la Iglesia al sacerdocio femenino, pero quiere que la mujer ocupe espacios decisorios en la Iglesia.
¿Qué opina?
-Ha acentuado el valor, aun teológico, de la mujer; y, probablemente lo irá traduciendo al orden jurídico, dándole mayor participación no sólo en la vida y pastoral eclesiales, sino también en las decisiones y consultas referidas al gobierno de la Iglesia. Por ahora, el Papa no parece  nteresado en abrir un debate sobre el celibato optativo.
¿Lo hará en algún momento, al menos para ciertos casos y regiones?
-No sé qué opina el Papa sobre eso. Sin duda, como religioso, estima mucho el voto de castidad. Pero pienso que, si ve que es para mayor bien pastoral de la Iglesia, podrá proponer la ordenación sacerdotal de hombres casados que
hayan mostrado una vida cristiana bien probada. Me parece que más que de “celibato optativo”, podría tratarse de la ordenación sacerdotal de personas casadas suficientemente “comprobadas”. Usted fue uno de los, digamos, creadores de la Teología del Pueblo.
¿En qué consiste y cómo ella inspira a Francisco?
-No fui un creador de la “teología del pueblo”, sino que suelen adscribirme a su segunda generación. Su teólogo más importante fue el padre Lucio Gera. Se trata de una teología surgida en la Argentina, que no pocos consideran “una corriente, con características propias, de la teología de la liberación” por su opción preferencial por los pobres. Se caracteriza por usar, para analizar la realidad social a la luz del Evangelio, un análisis histórico-cultural, sin descuidar el social, pero nunca usando categorías marxistas. Revaloriza la cultura y piedad populares, y la relación entre el Pueblo de Dios (la Iglesia) y los pueblos de la tierra, sobre todo el argentino y los pueblos latinoamericanos, entendidos como pueblo-nación, con una historia, una cultura y un proyecto histórico comunes. Sin embargo, en América Latina son los sectores populares  los que guardan mejor la cultura y religiosidad propias del pueblo en su conjunto.  El Papa Francisco estima mucho al padre Gera (lo hizo enterrar en la catedral porteña) y ha tomado muchos elementos de esa teología, en especial, la opción preferencial por los pobres, la consideración de la piedad popular como categoría teológica y pastoral, y la interrelación histórica entre el Pueblo fiel de Dios y los pueblos en los que se ha inculturado el Evangelio. Francisco se convirtió, además, en activo constructor de la paz ... -Sobre todo en el caso de Siria, pero también en otros, Francisco se muestra como constructor de paz, a través del diálogo con las otras confesiones cristianas y con las otras religiones.
¿Cuál es el “secreto” del  entusiasmo que despierta Francisco?
-Una de las claves de su popularidad es su temple de ánimo de alegría, misericordia, sencillez, austeridad y esperanza, que responde a los deseos profundos de las mayorías. Pienso que detrás de esas actitudes está el Espíritu de Dios que lo mueve e irradia en su rostro.