Una apuesta por la juventud

Por: Mercedes Mateo

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Hace poco más de un año el coronavirus fue declarado pandemia por la OMS. Pero América Latina ya estaba sufriendo otra: la deserción escolar. Durante la pandemia ninguna otra región dejó más tiempo a los estudiantes fuera de las aulas. Pero los jóvenes antes ya estaban abandonándolas masivamente. Los espacios están en malas condiciones, los aprendizajes son de baja calidad, no adquieren las habilidades necesarias para el mundo de hoy, no tienen conectividad y el desempleo juvenil supera el de los adultos. El sistema no les ofrece la posibilidad de una vida mejor a la de sus familias, ni de contribuir a su entorno. La pregunta no es por qué se van, sino por qué se quedarían.

De pronto llega un grupo de jóvenes que con sus dinámicas los ayudan a pensar los desafíos de sus comunidades y a plantear soluciones concretas; a través del deporte o las artes les dan herramientas para desarrollar habilidades como la comunicación o el pensamiento crítico, y socioemocionales como la empatía para entender al otro; y además aprenden habilidades digitales. Todo a través de modelos de mentoría: el que ya aprendió enseña a los que llegan. Entonces sus caras cambian, empiezan a hablar de esperanza, se miran con admiración y se convencen de que pueden cambiar el mundo. Esto es Scholas: “Se puede estar cayendo el mundo a pedacitos, Scholas siempre te va a hacer encontrar con esas personas que llevas en el corazón. Y en cada encuentro, te conoces un poco más a ti mismo”, Oscar (Colombia).

El programa surgió en Argentina como una experiencia local. Luego llegó a Paraguay, no solo para quedarse sino para dar un salto en sistematización y escalabilidad. Allí se realizó la evaluación experimental que mostró su efectividad. Con esto seconvirtió en una alternativa viable para reenganchar a los jóvenes con sus trayectorias de formación y contribuir a la necesaria transformación educativa. Desde el Cono Sur, Scholas se expandió al mundo. La última experiencia en Irak habla de sueños de jóvenes por un mundo en paz.

Scholas es un caso exitoso de colaboración entre el sector público y la sociedad civil. Es una apuesta por la juventud y la colaboración. Solo si fortalecemos el ecosistema educativo podremos cerrar la brecha masiva de habilidades que hay en la región, y seremos capaces de prosperar, innovar y crear un mundo de oportunidades para las nuevas generaciones.