Miércoles 24.02.2021

Escándalo y renuncia del ministro de Salud

Vacunación vip: La Iglesia, perpleja, pide "no politizar" la inmunización

El presidente del Episcopado dijo que "vivimos perplejos la politización de la vacuna" y señaló que "primero merecen recibirla aquellos que tienen la responsabilidad de los cuidados esenciales". Oficialisas, empresarios y sindicalistas fueron vacunados.
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Sergio Rubín

Apenas 24 horas después de que estallara el escándalo de las vacunaciones VIP, la Iglesia a través de su máxima autoridad nacional manifestó este sábado su “perplejidad” ante el hecho de que se haya vacunado a oficialistas, empresarios y sindicalistas que aún no les correspondía y pidió “no politizar” la inmunización de la población. .

El presidente de la Conferencia Episcopal -el organismo que agrupa a todos los obispos del país-, monseñor Oscar Ojea, sostuvo que “la vacuna no se puede politizar” porque “es un bien de todos” y señaló que “primero merecen recibirla aquellos que tienen la responsabilidad de los cuidados esenciales”.

En su reflexión dominical correspondiente al primer domingo de cuaresma, anticipada en las redes, Ojea afirma que “ahora vivimos perplejos la politización de la vacuna”, en referencia a las vacunaciones de privilegio que le costaron la renuncia al ministro de Salud, Ginés González García.

“La vacuna, que como el Santo Padre nos dijo repetidas veces, debe tener un alcance universal, nadie debe quedar sin ella, y primero merecen recibirla los que tienen la responsabilidad de los cuidados esenciales", subrayó..

En ese sentido, dijo que “con esto tenemos que tener una gran delicadeza porque se trata de la vida y la muerte. Cuando nosotros estamos frente a la posibilidad de sostenernos en la vida, eso no se puede politizar. La vacuna es para bien de todos".

El obispo  comenzó su mensaje recordando que "el Evangelio nos dice que el Espíritu lo lleva al desierto y así el Señor vive algo que es tan nuestro, que es tan humano: la lucha, el combate entre el bien y el mal, la decisión".

"Y esto lo hace en el ambiente desierto, donde está despojado de todo, donde será solamente lo esencial: o el corazón para Dios o el corazón para otro lado", puntualizó.

Luego, apuntando a la realidad nacional, advirtió "las tentaciones" que tienen hoy los argentinos, y dijo señaló: “Pienso en que tenemos la tentación tremenda de autodestruirnos y de boicotearnos lo que nos puede hacer bien".

Monseñor Ojea invitó a pedirle al Señor "no ceder ante la tentación y la ruptura de la división; así es el espíritu del mal que nos lleva a romper, a cortar nuestra relación con la naturaleza dentro de nosotros mismos y con los hermanos y hermanas”.

"Pidámosle al Señor que venció la tentación, que superó la prueba, que nos dé la fuerza para vencer esta tremenda tentación de autodestruirnos”, concluyó.

Fuente: Clarín y VR