Miércoles 10.08.2022

es el 3° país con más católicos bautizados

Vaticano: Un nuevo recluta filipino se une a la Guardia Suiza Pontificia

Sebastián Esai Eco Eviota, a quien la prensa de su país calificó como un “pura sangre filipino”, es el segundo filipino en integrar las filas de protectores del pontífice después del suizo-filipino Vincent Lüthi que realizó su juramento en octubre de 2020.
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Sebastián Esai Eco Eviota, a quien la prensa de su país calificó como un “pura sangre filipino”, se ha convertido en uno de los nuevos reclutas de la Guardia Suiza Pontificia. Criado en la ciudad de Davao, participó activamente en varios ministerios de la Iglesia y en 2009 se fue a vivir a Suiza, donde comenzó a participar activamente en el movimiento “Youths for Christ (YFC) Europe”.

El rector del Pontificio Colegio Filipino en Roma, el P. Gregory Ramon Gaston, expresó su alegría por el nombramiento y dijo que es “inspirador que un compatriota filipino participe en una organización de renombre en el extranjero que es una forma de servicio a la Iglesia Católica”.

“Nos alegra ver a los hijos de filipinos incorporados a la Iglesia y a la sociedad en el extranjero”, señaló el P. Gaston. También destacó que Filipinas es el tercer país con el mayor número de católicos bautizados, con más de 80 millones, y recordó que este país está celebrando los primeros 500 años de cristianismo en Filipinas.

La Guardia Suiza Pontificia, una de las unidades militares más antiguas del mundo, fue establecida por el Papa Julio II en 1506 para su protección personal. El “bautismo de fuego” de los protectores del Pontífice se realizó el 6 de mayo de 1527 durante el saqueo de Roma, cuando 147 de los 189 guardias murieron luchando contra las tropas del Emperador Carlos V para permitir al Papa Clemente escapar, escoltado por los guardias suizos restantes. En memoria de ese día, los guardias juran todos los años defender al Santo Padre hasta dar su propia vida.

Este ejército, conformado por más de 100 soldados, tiene la responsabilidad de velar por la seguridad del Papa, acompañarlo en sus viajes y proteger al Colegio Cardenalicio cuando la Sede Apostólica está vacante. También controlan las entradas en el Vaticano y están encargados de algunos servicios de honor en audiencias, recepciones y Misas.

Los nuevos reclutas deben ser hombres católicos suizos solteros de entre 19 y 30 años y deben haber completado el entrenamiento básico con las fuerzas armadas suizas. Antes de incorporarse a la Guardia Suiza Pontificia, Sebastián fue subteniente del Ejército suizo tras dos años de formación básica y sirvió en el 13º Batallón de Infantería. Fue además miembro del consejo de la comunidad católica romana de habla inglesa en Berna.

Fuente: Agencias