Un año de la encíclica "hermanos todos"

Víctor Fernández: Fratelli Tutti tiene un potencial para iluminar la política

A los pocos días de su columna crítica del presidente de la nación, el sitio de noticias del Vaticano le publicó un artículo al arzobispo de La Plata en el que afirma que en el texto el Papa vuelve a la esencia del Evangelio y su mensaje de fraternidad.
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Monseñor Víctor Manuel Fernández, arzobispo de La Plata, conversó con Producciones Luján sobre la Carta Encíclica Fratelli tutti del Papa Francisco, firmada para su publicación el 3 octubre de 2020 en la ciudad de Asís. La fraternidad y la amistad social son las vías indicadas por el pontífice para construir un mundo mejor, más justo y pacífico, con el compromiso de todos.

Una preocupación permanente por lo que pasa en el mundo

“El Papa Francisco, como pastor universal, tiene una preocupación permanente por la situación del mundo y de todos los rincones más olvidados del mundo y lo vive sin intereses personales, económicos o políticos, y eso le da una gran libertad”, indica monseñor Víctor Manuel Fernández al referirse a la figura del autor de Fratelli tutti y añade: “él mantiene su libertad para hablar”.

Para Fernández, el que Francisco sea un líder de talla mundial, “no significa que él diluya el Evangelio en la agenda de un nuevo orden mundial como dicen algunos, lo que hace Francisco es volver a la esencia del Evangelio. El mensaje de Fratelli tutti no es romántico, no es una fraternidad light. Tiene toda la potencia del mensaje del Evangelio de Cristo”, subraya el arzobispo.

En Fratelli tutti, dice Fernández, Francisco vuelve a la esencia del Evangelio y de su mensaje de fraternidad. Frente al mundo globalizado, el Papa propone el amor universal, entendido como ampliar la capacidad de amar de tal manera que “abarques a los últimos, a los olvidados, a los ignorados por este mundo”.

Vivir la encíclica en medio de los pobres

Una de las grandes preocupaciones de Francisco a lo largo de los años de su pontificado son los pobres, los descartados. Monseñor Fernández pone en evidencia que la finalidad del documento no es “convertir a los poderosos. El mensaje es para todos, también para nuestras comunidades populares y marginales”, porque también allí se necesita conversión. Esta conversión abre la puerta a preocuparse más de los otros, a compartir más, a organizarse mejor para dar un mejor servicio a los últimos de esos mismos barrios.

El prelado se aleja de una interpretación romántica de la encíclica y recuerda que también el pobre se ve bombardeado por las propuestas de vida que le hace el sistema económico en el que vivimos y que lo pueden llevar a la alienación, a asumir modelos marcados por el individualismo y el consumismo.

Fernández propone un ejemplo de lo que sucede con algunas personas pobres cuando logran entrar en la clase media, “se contagian de la mentalidad de la clase media que menosprecia al que está abajo”. Por eso, subraya, “no excluyamos a las comunidades de crecer en la universalidad del amor”.

Defensa de la dignidad humana y el diálogo social

“La dignidad humana y el diálogo social son los dos grandes temas de Fratelli Tutti. Entonces, el Papa Francisco nos invita a conversar, conversar con todos los sectores políticos, acercarnos al mundo de la política a conversar cara a cara”, dice monseñor Fernández.

La encíclica tiene una riqueza enorme para iluminar la política y este ejercicio no se reduce o no es exclusivo de los políticos profesionales, sino también de los movimientos populares, quienes ayudan a visibilizar los problemas que viven las comunidades y que son invisibilizados por el sistema actual, indica Fernández, quien subraya: “Hay comunidades que encuentran nuevas formas inimaginables de resolver sus problemas, de hacer mucho incluso con poca plata y otras comunidades, en cambio, solo esperan recibir de arriba. Esa no es la propuesta de trabajo”.

Un paso imprescindible en la recepción de la Encíclica: la puesta en práctica

El arzobispo de La Plata subraya que es el esfuerzo para resolver los problemas de las comunidades lo que puede unir a las diferentes religiones. Esto genera un ambiente de sensibilidad y amistad que hace posible conversar con los otros y así proponer soluciones a las problemáticas.

Finalmente, para el prelado el paso pendiente es aplicar Fratelli tutti, “dándole concreción”, “aplicarla a nivel local”, “aportándole carne”.


Fuente: Vatican News